
Un año más, agentes retirados y en reserva de la Guardia Civil de Toledo, acompañados en algunos casos de sus familias, se han reunido en una comida de hermandad y compañerismo.. Una comida de hermandad, que sirvió, como en otras ocasiones de encuentro entre compañeros, donde compartieron vivencias, y sobre todo cariño y respeto por la Institución.
Unos 150 guardias civiles en reserva y retirados, llegados desde distintos puntos de la provincia Toledo, han celebrado el que ya es el VIII Encuentro de Veteranos “Virgen del Pilar” en esta ocasión en el Restaurante Olrey de la localidad toledana de Ollas del Rey.
Es el homenaje que, desde hace ya ocho años, sin contar el parón de dos años (2020-2021) de este acontecimiento con motivo del Covid.
Tanto desde la Jefatura de la 2ª Zona, con sede en la capital imperial, como desde la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, quieren tributar a los guardias civiles que en la situación de reserva o retirados han estado destinados en la Comandancia o tienen fijada su residencia en la provincia, acompañando a estos agentes durante la comida, ya que estuvieron presentes y compartieron esta emotiva jornada, el coronel Gabriel Llamazares Rodríguez, Jefe de Acción Social, dio la bienvenida a todos los presentes y les conminó a seguir reuniéndose en este tipo de eventos, donde principalmente se fomenta el compañerismo y el cariño a la Institución de quienes formando parte de la misma la han engrandecido, consiguiendo con su trabajo, con su esfuerzo, con su tesón que la Guardia Civil sea la Institución más valorada y querida por los españoles, y trasmitiéndoles el respeto y el cariño de quienes en actualmente están prestando servicio en la misma, también presente en la comida el Teniente Coronel Ángel Dorado Sánchez, Jefe de Apoyo de la Comandancia toledana.
El artífice de este pequeño homenaje a los veteranos de la Guardia Civil toledana, como cada año, ha sido el Cabo 1º, retirado D. Juan Corcuera Gómez, que cada año viene haciendo posible, con total dedicación, que este encuentro se realice.
Esta comida de hermandad, es además de un homenaje a quienes durante años dedicaron su vida a velar por la seguridad del resto de la ciudadanía, la excusa perfecta donde compañeros retirados, veteranos curtidos en mil batallas, de aquellos de capa y tricornio y de otros más jóvenes, que tuvieron que abandonar el Cuerpo por edad, enfermedad o por las secuelas tras un accidente en acto de servicio, se reúnen para compartir un poco de su tiempo y fomentar uno de los valores más importantes de la Guardia Civil, el del compañerismo. Por lo tanto, se trata, además de un acto emotivo, de una comida de fraternidad, de un acto de compañerismo, en el que suele ser el primer acto de los realizados en la Comandancia de Toledo con motivo de la celebración de la Patrona del Cuerpo.
Una reunión de hombres y mujeres, de guardias civiles, de nuestros veteranos, que se siguen sintiendo guardias civiles y que con la asistencia a este acto demuestran que no importa el tiempo pasado, la edad o el empleo, para compartir un rato entre los suyos, fomentar el compañerismo y celebrar la que también es su Patrona.
Tras las alocuciones de bienvenida, se entonó el Himno de la Guardia Civil, acompañado en muchos de nuestros veteranos de la emoción de poder entonar un año más nuestro himno junto a sus compañeros, y hacerlo con el convencimiento de saberse integrantes de la historia de una Institución ejemplar y con el orgullo de sentirse GUARDIAS CIVILES.
El acto acabó con la entrega de diferentes obsequios a todos los asistentes, así como de diferentes sorteos y por supuesto un pequeño baile final para terminar la velada.
Antonio Mancera Cárdenas











































































