
Un incendio declarado en la madrugada de este miércoles en la Residencia Ave María, en La Barganiza, Siero, puso a prueba la rápida y coordinada actuación de la Guardia Civil, cuya intervención fue determinante para evitar una tragedia mayor.
Cuatro personas resultaron hospitalizadas, una en estado grave, y 25 sufrieron intoxicación por humo, pero la respuesta inmediata de los agentes permitió evacuar a los residentes más vulnerables y controlar la situación.
A las 01:50 horas, tras recibir el aviso del incendio, el Centro Operativo de Servicios (COS) de la Zona/Comandancia de Asturias ordenó el despliegue inmediato de un amplio dispositivo de la Guardia Civil. Nueve patrullas de Seguridad Ciudadana, procedentes de diferentes unidades, junto con dos patrullas del Sector de Tráfico y dos efectivos de Policía Judicial, se trasladaron al lugar en cuestión de minutos. La celeridad en la respuesta fue crucial, dado que el fuego, originado en la cama de una habitación de la primera planta, generó una densa acumulación de humo que afectó principalmente la planta baja y, en menor medida, la primera planta.
A su llegada, los agentes encontraron un escenario crítico: varias personas estaban afectadas por el humo, y el personal de la residencia, compuesto por tres trabajadoras, ya había iniciado la evacuación de los 136 residentes y trataba de sofocar las llamas con extintores. La Guardia Civil, en colaboración con cuatro efectivos de la Policía Local de Siero, asumió un papel protagonista en la evacuación de 37 residentes con limitaciones de movilidad, garantizando su traslado a una zona segura dentro del centro. Esta labor fue especialmente compleja debido a la vulnerabilidad de los afectados, muchos de ellos con problemas de movilidad o deterioro cognitivo.
Los agentes trabajaron contrarreloj en un entorno cargado de humo, priorizando la seguridad de los residentes más expuestos. Uno de los guardias civiles resultó afectado por inhalación de humo durante las tareas de evacuación y fue trasladado al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en estado leve. A pesar de las condiciones adversas, los efectivos mantuvieron la calma y coordinaron sus esfuerzos con los bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) y el personal sanitario, que incluyó tres ambulancias y un médico de guardia.
A las 02:20 horas, los bomberos declararon el incendio sofocado, tras lo cual los agentes de la Guardia Civil continuaron apoyando en la organización de los residentes evacuados y asegurando el perímetro para facilitar las labores de ventilación de las instalaciones. La Policía Judicial, presente en el operativo, inició de inmediato las investigaciones para determinar las causas exactas del incendio, que preliminarmente se atribuye a un cigarrillo en la habitación donde se originó el fuego.
El incendio dejó un saldo de 25 personas afectadas por inhalación de humo y cuatro hospitalizadas, incluyendo tres residentes –uno de ellos en estado grave por quemaduras– y el agente de la Guardia Civil mencionado. La planta baja resultó la más afectada por el humo, mientras que la primera planta, donde comenzó el fuego, sufrió daños materiales en dos habitaciones. Gracias a la actuación conjunta de la Guardia Civil, la Policía Local, los bomberos y el personal de la residencia, se evitó una tragedia de mayores proporciones.
La comunidad de Siero ha destacado el compromiso y valentía de la Guardia Civil, cuya intervención fue esencial para proteger a los residentes más vulnerables. Este incidente, que recuerda tragedias previas en residencias de la región, subraya la importancia de la preparación y la coordinación de los cuerpos de seguridad en situaciones de emergencia.
La Guardia Civil continúa investigando las circunstancias del incendio, con la colaboración de la Policía Judicial, para esclarecer las causas y determinar si existen responsabilidades. Mientras tanto, los residentes han sido reubicados en las instalaciones tras la ventilación y revisión del centro, y la residencia trabaja para restablecer la normalidad.
La actuación de la Guardia Civil en este suceso reafirma su papel esencial en la protección de la ciudadanía, especialmente en momentos críticos, y pone de relieve la importancia de su preparación para responder con eficacia ante emergencias.












































































