
María Reyes Mendoza Trujillo ocupa un lugar indiscutible en la historia militar de España. En 1992 se convirtió en la primera mujer paracaidista del Ejército español, un logro alcanzado en un contexto sin referentes femeninos, sin uniformidad adaptada y sin las facilidades que hoy acompañan a las nuevas generaciones.
Su rokiski además de un distintivo: fue una puerta que se abrió para todas las que vendrían después.Hoy, más de tres décadas después, su voz adquiere un valor especial ante el salto en paracaídas de Su Alteza Real la Princesa de Asturias, un gesto que conecta pasado y presente, tradición y renovación, y que simboliza la continuidad del compromiso, la disciplina y el espíritu de servicio.
Desde su experiencia pionera, María Reyes reflexiona sobre la evolución del paracaidismo militar, el significado de este salto para las mujeres en las Fuerzas Armadas y el mensaje que proyecta a las nuevas generaciones.
Entrevista:
- Usted abrió camino, fue la primera paracaidista militar española en 1992, cuando no existían instalaciones, uniformidad ni referentes femeninos. ¿Qué sintió al ver a la Princesa de Asturias prepararse para un salto militar?
Ver cómo una mujer —y en este caso, Su Alteza Real la Princesa de Asturias— continúa una relación con el paracaidismo militar, y la relevancia que ello adquiere por lo que representa en nuestro país, es de una enorme importancia y un gran valor.
- Desde su experiencia técnica, ¿qué aspectos destacaría de la preparación de la Princesa antes del lanzamiento?
Desde mi experiencia poco puedo decir al respecto ya que en mis tiempos la preparación no fue igual. Actualmente he visto que la preparación antes del primer salto ha evolucionado y es mucho mejor.
-.Usted fue la primera mujer en recibir el rokiski paracaidista en España. ¿Qué simboliza este salto para las mujeres militares de hoy?
Ver a Su Alteza Real la princesa de Asturias asumir un reto tan importante es admirable y representa una nueva etapa para las mujeres dentro de las Fuerzas Armadas, un referente para las futuras paracaidistas.
- .Si hubiera podido hablar con doña Leonor justo antes de saltar, ¿qué consejo le habría dado?
Le diría que lo disfrutará con nervios, y todo el salto es una experiencia realmente maravillosa, te pones a prueba como ser humano. Reconoce la capacidad personal para afrontar obstáculos y superar situaciones, es magia por unos segundos.
- ¿Qué mensaje cree que envía este salto a la sociedad española y a las nuevas generaciones?
El mensaje que transmite este salto es que no hay nadie más importante que uno mismo y la necesidad de estar donde sabe que debe estar. Invita a mirar el presente con ganas de asumir nuevos retos y a entender que el camino se construye con decisión. La juventud debe saber hacia dónde quiere llegar
- ¿Qué le diría a una joven que sueña con seguir sus pasos y formar parte de las unidades paracaidistas?
Que no es fácil. Pero cuando tienes un futuro cercano, un futuro mejor, y un objetivo con valores que te acompañará toda la vida, el camino merece la pena.
Una entrevista de MCCF








































































