El equipo español se impuso al resto de competidores tanto en las pruebas de reconocimiento de corto alcance como en las de vuelo en primera persona (FPV)
España ha logrado una destacada victoria internacional en el ámbito de las capacidades no tripuladas al adjudicarse el primer puesto en la primera edición del Best Drone Warfighter Competition, organizada por el Ejército de Estados Unidos en Europa y África (US Army Europe & Africa). La competición se celebró del 8 al 10 de diciembre en la Grafenwoehr Training Area, en Alemania, donde operadores de drones de España compitieron con equipos de los Estados Unidos, Italia y otras unidades aliadas, demostrando su dominio en tácticas, navegación, reconocimiento y control de sistemas aéreos no tripulados en escenarios complejos.
La Best Drone Warfighter Competition fue puesta en marcha por el 7th Army Training Command con el objetivo de evaluar y exhibir las capacidades y destrezas de operadores de Sistemas Aéreos No Tripulados (Unmanned Aerial Systems, UAS), tanto para inteligencia y reconocimiento como para acciones de apoyo táctico en entornos operativos. En total participaron diez equipos constituídos por personal de unidades del Ejército estadounidense estacionadas en Europa, junto a contingentes de Italia y España.
Durante tres días, los equipos tuvieron que enfrentarse a una serie de pruebas integrales que combinaban conocimientos teóricos y habilidades prácticas en UAS. La evaluación incluyó un examen escrito sobre doctrina y procedimientos UAS, así como dos escenarios tácticos dinámicos donde se midieron competencias clave: misiones de reconocimiento y ataque con drones en escenarios urbanos, empleando técnicas de camuflaje y seguridad, y carreras de drones en primera persona (FPV, First Person View) a través de circuitos de obstáculos para poner a prueba precisión, maniobrabilidad y toma de decisiones bajo presión.
Los equipos compitieron con una mezcla de plataformas tanto utilizadas en dotación como sistemas comerciales adaptados, incluyendo modelos como el Skydio x2d, ORQA FPV, DJI Mavic, DJI Avata, Vantage Vesper o el Purpose Built Attritable System (PBAS), entre otros.
España en lo más alto: dominio en SRR y FPV
El equipo español, integrado principalmente por operadores pertenecientes a la Brigada de la Legión, se impuso al resto de competidores gracias a una actuación sobresaliente tanto en las pruebas de reconocimiento de corto alcance (SRR, Short Range Reconnaissance) como en las de vuelo en primera persona (FPV). La combinación de habilidades tácticas, precisión de pilotaje y cohesión de equipo les permitió acumular la puntuación más alta entre los participantes, incluidos equipos de unidades de élite del Ejército de EE. UU. y de la 1st Battalion, 4th Infantry Regiment, tradicionalmente fuertes en este tipo de desafíos.
Participantes españoles de la Legión en la prueba de drones
La victoria fue destacada en la ceremonia de clausura, donde los soldados españoles recibieron sus reconocimientos junto a oficiales del 7th Army Training Command. El éxito refleja no solo una alta competencia técnica individual, sino también la creciente incorporación y profesionalización de sistemas UAS en las unidades españolas desplegadas y en adiestramiento.
¿Qué mide la competición?
La Best Drone Warfighter Competition no es simplemente una carrera de habilidades de pilotaje. Las pruebas diseñadas por la organización militar estadounidense evalúan cómo los equipos integran los drones como elementos de combate y apoyo a las fuerzas terrestres en un contexto combinado. Entre las áreas evaluadas figuran:
- Reconocimiento y ataque integrados, donde los equipos deben emplear drones tácticos para localizar y simular misiones de apoyo a fuerzas en un entorno urbano.
- Navegación y control en FPV, condición crítica para operar drones pequeños en espacios reducidos o bajo presión.
- Coordinación de equipo y toma de decisiones, esenciales para integrar la información de los UAS en las operaciones más amplias de maniobra terrestre.
Este enfoque integral refuerza la visión actual de las fuerzas armadas occidentales que, en un mundo donde los drones ya no son solo herramientas de observación, buscan operadores que puedan emplear capacidades no tripuladas de forma tácticamente efectiva.
Un paso hacia nuevas competencias
Además del reconocimiento inmediato, esta victoria tiene implicaciones futuras para el equipo español: el triunfo abre la posibilidad de que los ganadores avancen hacia la competición global organizada por el Ejército de los Estados Unidos en 2026, una instancia aún mayor y de alto nivel en el que se medirán con otros equipos de todo el mundo en este tipo de desafíos.
Según declaraciones recogidas por medios aliados, el líder del equipo español expresó el orgullo y la dedicación implicada en la preparación de la misión, destacando que la victoria es fruto de meses de entrenamiento con nuevos equipos y nuevas tácticas y procedimientos (TTP).
La apuesta por los drones, más allá del concurso
Este concurso refleja una tendencia más amplia en las fuerzas armadas occidentales: la creciente importancia de los sistemas no tripulados y de los operadores especializados como pieza clave de la futura guerra combinada. Las Fuerzas Armadas españolas han acelerado su integración de drones tácticos y UAS en unidades de combate y apoyo logístico, impulsando la adquisición de plataformas FPV y de alto rendimiento junto al entrenamiento doctrinal asociado.
En escenarios de combate contemporáneos —como los observados en el conflicto de Ucrania y en ejercicios militares multilateraless— las capacidades de drones para reconocimiento, inserción de sensores y apoyo directo han sido determinantes, lo que explica la prioridad que se da a la formación de operadores especializados.











































































