
La actuación del guardia civil permitió avisar a la conductora para que detuviese su turismo que se incendió minutos después. A consecuencia del incendio del vehículo tuvo que cortarse la vía en la que circulaba para extinguir el fuego. Los ocupantes del turismo, una mujer y su hijo menor de edad, resultaron ilesos gracias a la rápida actuación del agente
13 de noviembre de 2024.- Un guardia civil fuera de servicio auxilió la noche del 6 de noviembre a una conductora momentos antes de que el vehículo en el que viajaba comenzase a arder.
Los hechos ocurrieron sobre las 21.00 horas del pasado 6 de noviembre, cuando un agente de seguridad ciudadana del Puesto de la Guardia Civil de Alfajarín, que se encontraba fuera de servicio, con su familia y circulando por la Z-40, observó cómo el vehículo que le precedía desprendía un humo denso y no detenía su marcha.
Al aproximarse al citado turismo el agente observó cómo por debajo del turismo caían gotas de fuego, por lo que de inmediato el guardia civil se puso a la altura del otro vehículo y le hizo señales para que se detuviese.
Una vez con el vehículo parado y, ante el inminente incendio del turismo, el guardia civil junto a su suegro, también guardia civil jubilado, procedieron a sacar rápidamente a la conductora y a su hijo menor de edad, alejándolos del turismo y poniéndolos en un lugar seguro, siendo en ese instante cuando el capó del vehículo comenzó a arder. Mientras el resto de familiares del agente calmaban a la conductora y al niño, el guardia civil dio aviso a los servicios de emergencia para activar a sus compañeros de la Agrupación de Tráfico y Bomberos.
En ese instante llegó al lugar otro agente de Guardia Civil, fuera de servicio, y entre ambos señalizaron el lugar del incidente para asegurar la seguridad vial del resto de usuarios.
Una vez en el lugar agentes de la Agrupación de Tráfico y Bomberos, se hicieron cargo de la situación, teniendo que cortar la vía durante las labores de extinción del incendio del turismo.
La conductora y su hijo, ambos ilesos, fueron trasladados por los agentes de guardia civil fuera de servicio, hasta su domicilio en la capital aragonesa.












































































