
Bilbao, 9 de abril de 2025 – La Guardia Civil de Vizcaya ha dado un nuevo golpe al tráfico de objetos prohibidos esta mañana en el puerto de Bilbao.
Durante un control rutinario del Servicio Fiscal y de Fronteras, los agentes han intervenido una navaja de grandes dimensiones que viajaba oculta en la guantera de la cabina de un camión. El conductor, sorprendido en pleno punto de verificación fiscal, ha sido denunciado por posesión de armas prohibidas, en un caso que reafirma la vigilancia implacable de la Benemérita en los accesos clave de la provincia.
El operativo tuvo lugar en las instalaciones del puerto de Bilbao, un enclave estratégico para el comercio y el transporte en el País Vasco. Mientras realizaban una inspección dentro del marco Fiscal y Fronteras, los agentes del Área de Inspección Fiscal detectaron algo sospechoso en el vehículo. Al revisar la guantera de la cabina, encontraron la navaja, descrita como de “grandes dimensiones” y clasificada como arma prohibida según la normativa española.
El conductor, cuya identidad no ha sido revelada, enfrenta ahora una denuncia administrativa por portar un objeto que, según el Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993), está catalogado como arma prohibida . La forma de ocultación en el vehículo sugiere un intento deliberado de eludir los controles.
El puerto —un nudo vital para el tráfico marítimo en el Cantábrico— vuelve a ser escenario de la labor incansable contra el contrabando y los objetos ilegales. En 2024, según datos de la Comandancia de Vizcaya, se incautaron más de 3 toneladas de droga y cientos de productos prohibidos en la provincia, un recordatorio de la presión constante en este tipo de controles fiscales.
La intervención de hoy se enmarca en el trabajo diario del Servicio Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil, que combina tecnología de escaneo con la experiencia de los agentes para detectar desde sustancias ilícitas hasta armas camufladas.
La posesión de armas prohibidas, puede acarrear multas significativas y, en casos de reincidencia o agravantes, incluso penas más severas. Mientras el caso sigue su curso administrativo, la Benemérita continúa su labor en Vizcaya.
En un año marcado por retos como el aumento del tráfico internacional y la seguridad en eventos masivos, la Guardia Civil de Vizcaya reafirma su compromiso, que en el caso de hoy, en el puerto de Bilbao, ese compromiso se ha traducido en retirar un arma prohibida de las calles.











































































