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La Guardia Civil, un baluarte de la seguridad en España, ve como se agrede a sus agentes con total impunidad, es la demolición del Principio de Autoridad que debería ser respaldado por Gobierno y Jueces.

16 de abril de 2025.- Cada agresión, cada golpe, cada insulto, cada vídeo que humilla a nuestros agentes en redes sociales, jaleado por turbas que claman “matadlos”, desgarra el tejido de nuestra sociedad. Peor aún: cuando un guardia se defiende, se enfrenta a juicios y condenas, mientras los agresores en el peor de los casos pueden recibir multas de 50 o 100 euros. Y mientras policías locales y autonómicas, son reconocidas como profesión de riesgo, a Guardia Civil que protege el 80 % del territorio nacional y a Policía Nacional presente en las capitales de provincia y en las grandes ciudades, se les niega esta condición por un Gobierno sordo a las súplicas de sindicatos y asociaciones profesionales. En Tribuna Benemérita, lo tenemos claro: la aniquilación del principio de autoridad, es un camino al caos que pone en jaque a España.

El Principio de Autoridad es el cimiento que sostiene la convivencia, la fe de la sociedad en la legitimidad y el reconocimiento de que instituciones como la Guardia Civil tienen la legitimidad para garantizar la ley. Pero ese cimiento se agrieta. Las agresiones, que suman decenas diarias según sindicatos y asociaciones, se saldan con multas de 50 euros —cuando se pagan— o penas simbólicas de las que se burlan los delicuentes. Los agresores, envalentonados, sabiéndose impunes, graban incluso su violencia como si de trofeos se tratase, mientras los agentes, si repelen una agresión, se enfrentan a acusaciones de abuso de autoridad, suspensiones o sentencias que los convierten en chivos expiatorios. Este doble rasero no solo desarma a la Guardia Civil; desarma a toda la sociedad y hace blancos fáciles a los agentes para todo tipo de agresiones, insultos y humillaciones.

El Código Penal promete castigos, pero entrega sanciones que los delincuentes ignoran. La reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana de 2024 permite que vídeos denigrantes se viralicen, videos en los que los testigos incitan al odio, piden el asesinato de los agentes agredidos, sin que se tomen medidas. La negativa a reconocer a la Guardia Civil como profesión de riesgo, pese a su exposición diaria, agrava la situación, desmoralizando a quienes arriesgan sus vidas por todos nosotros y dando alas a los delincuentes sabiéndose impunes.

Estamos llegando poco a poco a la teoría del caos, en una sociedad compleja, pequeñas fisuras —una multa irrisoria, un vídeo impune, una condena injusta, la desprotección de los agentes— suelen engendrar tormentas impredecibles.

La pérdida de autoridad es esa fisura, cuando los guardias son agredidos, humillados sin consecuencias, la ley pierde su fuerza, los agentes titubean por miedo a ser juzgados, y el respeto social se fractura. En un mundo donde la anarquía reemplaza a la justicia, donde la seguridad ciudadana colapsa, y donde la convivencia se disuelve en violencia, por cada agresión tolerada, cada negativa a dignificar su labor, nos empuja irremediablemente a ese abismo, al caos, que cada día es mas evidente

La Guardia Civil, patrulla carreteras para evitar accidentes, desmantela redes criminales de todo tipo, lucha contra el terrorismo y el narcotráfico que asedian a la sociedad, con el único propósito de protegernos, que salva vidas en catástrofes, no merece estas agresiones, la humillación de sus agentes, que son desde hace 181 años el alma de una España que, sin su autoridad, se desangra.

Como sociedad deberíamos denunciar estas agresiones, no mirar hacia otro lado, porque los guardias civiles no lo hacen, exigir reformas que impongan penas de prisión por atentado a nuestros agentes, pedir que se proteja la imagen de los mismos, y que se garantice que los agresores sean condenados de forma firme y contundente.

Urge reconocer a la Guardia Civil y la Policía Nacional como profesión de riesgo, equiparándolas a otros cuerpos, y a otras profesiones y educar a una sociedad que ha olvidado el valor del principio de autoridad y del orden.

Tribuna Benemérita seguirá siendo un faro de dignidad, defendiendo a la Guardia Civil como símbolo de nuestra nación. Invitamos a todos los españoles a denunciar estas agresiones, porque salvar el Principio de Autoridad es salvar a España del caos que se avecina.

Tribuna Benemérita - FIN DE LA LEY DE SEGURIDAD CIUDADANA PARA ACABAR CON EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD Y ESTABLECER EL CAOS

Por Antonio Mancera Cárdenas, Director de Tribuna Benemérita

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"