
Especialistas del Grupo de Especialistas en Desactivación de Explosivos (GEDEX) han localizado y destruido 58 artefactos explosivos semienterrados en Navalagamella, Madrid, junto al río Perales.
Este hallazgo, que incluye 49 granadas, 8 proyectiles de artillería y un culote con trilita, nos recuerda que, más de 80 años después de la Guerra Civil Española, el peligro sigue latente por este tipo de restos bélicos olvidados.
Los artefactos fueron descubiertos en las inmediaciones del río Perales, en Navalagamella, una zona que durante la Guerra Civil (1936-1939) estuvo cerca de los frentes de batalla de la Sierra de Guadarrama. La Guardia Civil confirmó la intervención del GEDEX para neutralizar los artefactos, evitando así un riesgo potencial para la población.
Entre los restos encontrados destacan 49 granadas, 8 proyectiles de artillería y un culote con trilita, un explosivo ampliamente utilizado durante la Guerra Civil. La presencia de trilita, conocida por su poder destructivo, subraya la peligrosidad de estos restos bélicos, que, a pesar de los años, pueden seguir activos y causar daños devastadores si se manipulan.
La labor del GEDEX: experiencia al servicio de la seguridad
El GEDEX, integrado en el Servicio de Desactivación de Explosivos y Defensa NRBQ de la Guardia Civil, es una unidad de élite con una larga trayectoria en la desactivación de artefactos explosivos. Desde su creación en 1973, ha evolucionado para enfrentar tanto las amenazas modernas como los vestigios de conflictos históricos, como los de la Guerra Civil. En este caso, los especialistas del GEDEX actuaron con precisión para localizar, analizar y destruir los 58 artefactos, garantizando la seguridad de la zona y evitando posibles accidentes.
Este tipo de intervenciones no es un hecho aislado. La Comunidad de Madrid, escenario de intensos combates durante la guerra, ha sido testigo de numerosos hallazgos similares. Entre 2004 y 2008, la Guardia Civil desactivó 583 artefactos en la región, incluyendo bombas de aviación y granadas, según datos oficiales.
La Guardia Civil ha aprovechado este operativo para lanzar un mensaje claro a la ciudadanía: “No manipules, avisa al 062.”. Estos restos bélicos, aunque antiguos, siguen siendo inestables y pueden detonar con el menor contacto.












































































