
La emblemática cruz que preside la cima del Aneto, el pico más alto de los Pirineos con 3.404 metros de altitud, ha regresado a su lugar tras casi dos años de ausencia.
Este símbolo, retirado en septiembre de 2023 para someterse a una profunda restauración, fue reinstalado el pasado 6 de agosto gracias a una operación coordinada por el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Benasque y la Unidad Aérea de la Guardia Civil, en colaboración con el herrero Miguel Ángel Plaza y el guía de montaña Chemary Carrera.
Este hito, que combina esfuerzo técnico, compromiso con el territorio y un profundo respeto por la tradición, vuelve a situar a la cruz como un emblema del paisaje pirenaico y un punto de referencia para montañeros de todo el mundo.Una cruz con historiaLa cruz del Aneto, instalada originalmente en 1951 por iniciativa del Centro Excursionista de Cataluña con la colaboración de montañeros de España y Francia, es mucho más que un símbolo religioso.
Representa una conexión con la historia y la identidad de la comarca de Ribagorza, además de ser un hito para los miles de excursionistas que cada año alcanzan la cumbre del Aneto.
Con casi tres metros de altura y un peso aproximado de 100 kilos, esta estructura de aluminio ha resistido durante más de siete décadas las duras condiciones climáticas de la alta montaña, incluyendo vientos extremos y nevadas persistentes. Sin embargo, el paso del tiempo dejó su huella, con signos evidentes de deterioro que comprometían tanto su estabilidad como la seguridad de los montañeros.
En septiembre de 2023, el GREIM de Benasque, en colaboración con el Ayuntamiento de Benasque y la Unidad Aérea de Huesca, llevó a cabo una compleja operación para desmontar la cruz en cuatro piezas y descenderla en helicóptero desde la cima. La estructura, que mostraba daños significativos e incluso se había torcido, fue confiada al herrero Miguel Ángel Plaza, de Villanova, quien lideró un meticuloso proceso de restauración. Plaza reforzó la estructura, sustituyó piezas dañadas y adaptó el diseño para mejorar su estabilidad, incluyendo la elevación del travesaño para evitar que los montañeros se subieran a la cruz, una práctica que había contribuido a su deterioro.
La restauración y el regreso a la cimaTras la restauración, la cruz fue exhibida durante varios meses en el Palacio de los Condes de Ribagorza, en Benasque, donde despertó un gran interés entre vecinos y visitantes.
El acto de bendición de la cruz, celebrado en el mismo lugar, reunió a numerosos asistentes y marcó el inicio de los preparativos para su retorno a la cima. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas, especialmente las nevadas persistentes del invierno pirenaico, retrasaron la operación hasta el pasado 6 de agosto, cuando el buen tiempo permitió al GREIM y a la Unidad Aérea de la Guardia Civil ejecutar la reinstalación.
El operativo, descrito como “espectacular” por quienes lo presenciaron, implicó el transporte de la cruz en helicóptero hasta la cumbre, donde un equipo de agentes del GREIM esperaba para fijarla en su lugar. Un vídeo difundido por la Guardia Civil muestra el momento en que la estructura de aluminio, brillando bajo el sol, llega a los 3.404 metros de altitud, siendo recibida y anclada con precisión por los especialistas de montaña. “Tras una labor exhaustiva de mantenimiento, el GREIM de Benasque ha conseguido subir de nuevo la cruz hasta la cima del Aneto, el pico más alto de los Pirineos”, destacó el Ayuntamiento de Benasque en una publicación en redes sociales, subrayando el “esfuerzo, la coordinación y el compromiso con el territorio” que hicieron posible esta hazaña.
Un símbolo de tradición y seguridadLa reinstalación de la cruz no solo restaura un elemento icónico del Aneto, sino que también refuerza la seguridad en la cima, donde la estructura dañada representaba un riesgo para los montañeros. Además, la operación refleja el papel crucial del GREIM y la Unidad Aérea de la Guardia Civil, unidades especializadas que, además de realizar numerosos rescates en la zona, han demostrado su capacidad para llevar a cabo misiones de gran complejidad en entornos alpinos.
La colaboración con el Ayuntamiento de Benasque y profesionales locales como Miguel Ángel Plaza y Chemary Carrera pone de manifiesto el espíritu de comunidad que caracteriza a esta región.
El regreso de la cruz ha sido recibido con entusiasmo por los habitantes de la comarca y los amantes del montañismo. Como señaló Plaza, “el Aneto es el pico más alto de Aragón y uno de los más emblemáticos de España.
Merece tener una cruz en condiciones, por lo que representa y supone para todos los que vivimos aquí”. El Ayuntamiento de Benasque, ante el interés generado por la cruz restaurada, estudia la posibilidad de instalar una réplica permanente en la localidad, lo que permitiría a visitantes y residentes admirar este símbolo sin necesidad de ascender a la cima.
La cruz del Aneto, ahora restaurada y brillando de nuevo en el techo de los Pirineos, no solo corona una montaña, sino que simboliza la unión entre tradición, esfuerzo colectivo y respeto por la naturaleza.
La operación liderada por el GREIM y la Unidad Aérea de la Guardia Civil es un testimonio del compromiso de la Institución con la seguridad y la preservación del patrimonio cultural de nuestras montañas.










































































