
Uno de los participantes en el robo cumplía ya una pena de prisión por hechos anteriores
26 de noviembre de 2025.- Agentes del Área de Investigación de la Guardia Civil de Agüimes han esclarecido un complejo caso de delitos patrimoniales iniciado el pasado 17 de mayo, a raíz de la denuncia presentada por una turista extranjera que se alojaba en una vivienda vacacional de la zona.
En un primer momento, la víctima, que dependía de su teléfono móvil para sus tareas laborales y cotidianas, comunicó que había dejado el dispositivo, su cartera y las llaves del coche de alquiler dentro del vehículo sin cerrar. Sin embargo, este detalle despertó la atención de los investigadores, ya que resultaba extraño que una persona dejara su teléfono –elemento esencial en la vida diaria– fuera de su alcance durante largo tiempo.
Tras contactar directamente con la víctima, los agentes aclararon la confusión inicial, que se había producido por un error de interpretación del propietario de la vivienda, quien actuó como traductor.
Una vez corregida la versión, y tras realizar la correspondiente inspección ocular, se confirmó que el hecho no había ocurrido en el vehículo, sino en el interior del apartamento, tratándose de un robo con fuerza en vivienda habitada.
El acceso se produjo por una ventana de la planta baja. Los autores manipularon las lamas de aluminio de la contraventana hasta forzarlas lo suficiente como para introducir una mano y accionar la manecilla interior. De esta forma, lograron alcanzar y sustraer varios objetos de valor que se encontraban sobre una mesa: un teléfono móvil de alta gama, una cartera con documentación y tarjetas bancarias, y un juego de llaves del vehículo de alquiler.
A medida que avanzó la investigación, la Guardia Civil pudo determinar que dos personas habían participado en el delito. Uno de los implicados ya se encontraba en prisión por otras causas, por lo que se notificó a la autoridad judicial su vinculación con este caso.
El segundo sospechoso fue investigado en dependencias de la Guardia Civil de Agüimes el pasado 26 de octubre.
El modus operandi empleado mostró una conducta delictiva planificada y oportunista. Tras el primer robo, los autores aprovecharon las llaves y la documentación sustraídas para localizar el vehículo de la víctima, estacionado cerca de la vivienda, mediante el mando a distancia.
Posteriormente, cometieron nuevos delitos de robo con fuerza en el propio vehículo, del que se llevaron efectos personales como calzado, ropa deportiva y toallas. La actividad delictiva no terminó ahí.
Los autores también utilizaron fraudulentamente una de las tarjetas bancarias sustraídas para realizar compras en distintos establecimientos, cometiendo así tres delitos de estafa.
Esta secuencia de hechos, que comenzó con un robo físico y derivó en una cadena de fraudes tecnológicos, puso de manifiesto la estrategia de aprovechamiento total de los bienes robados.
Gracias a la colaboración de los empleados de la empresa de alquiler del vehículo y al uso del sistema de geolocalización del teléfono, la víctima logró recuperar su dispositivo móvil.
Las diligencias instruidas y el detenido han sido remitidos al Juzgado de Instrucción en funciones de Guardia de Telde.












































































