
La Guardia Civil localizó en la tarde del viernes 31 de enero el cuerpo sin vida de un joven de 27 años que permanecía desaparecido desde el pasado viernes 23 de enero en el municipio madrileño de Moralzarzal.
El fallecido ha sido identificado como Pablo D. D., natural de Cáceres, aunque en el momento de su desaparición se encontraba en la sierra norte de Madrid.
Según las descripciones difundidas durante los días de búsqueda por el Centro Nacional de Desaparecidos, SOS Desaparecidos y la propia Benemérita, se trataba de un hombre de aproximadamente 1,80 m de altura, complexión normal (alrededor de 80 kg), con ojos marrones, pelo castaño y calvicie parcial. La última vez que fue visto llevaba un abrigo o anorak de colores llamativos —amarillo y negro (posiblemente The North Face).
La familia interpuso la denuncia por desaparición en la comisaría de la Policía Nacional de Collado Villalba poco después de perder todo contacto con él el 23 de enero. Desde entonces se activó un amplio dispositivo de búsqueda que involucró a efectivos de la Guardia Civil, bomberos, agentes forestales y voluntarios, centrado inicialmente en los alrededores de Moralzarrzal y zonas colindantes de la sierra.
Tras ocho días de intensas batidas terrestres, el cadáver fue localizado en una zona rural y de difícil acceso de la sierra de Navacerrada, a varios kilómetros del lugar donde se le vio por última vez.
La Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Collado Villalba se hizo cargo de la investigación para tratar de determinar las circunstancias del fallecimiento. El cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense donde se le ha practicado la autopsia para establecer con precisión las causas de la muerte.










































































