
Un ciudadano alertó a la Guardia Civil de un turismo circulando a velocidad anormalmente reducida y haciendo eses por la autovía A-66, cerca de la ciudad de Zamora. La conductora carecía de permiso de conducir y el acompañante llevaba un vaso en la mano lo que le hizo sospechar que pudieran ir ebrios.
- La Guardia Civil destaca que la colaboración ha sido determinante para la evitación de un siniestro vial
11 de mayo de 2026- Sobre las 08:45 horas del pasado 22 de abril, un vecino de Salamanca que se dirigía a Zamora por la autovía A-66 (Gijón-Sevilla), se puso en contacto con la Guardia Civil para alertar de “La presencia de un vehículo, haciendo zigzag, conducido por una mujer a una velocidad anormalmente reducida.
El acompañante, un varón, llevaba un vaso en la mano lo que le hizo sospechar que pudieran ir ebrios.” Gracias a esta información se pudo establecer un dispositivo de búsqueda que culminó con la localización y detención del vehículo en una de las entradas a la ciudad de Zamora.
En el momento de la identificación de los ocupantes, los Guardias Civiles, comprobaron cómo la mujer se hallaba sentada en el asiento del copiloto y, el varón se encontraba al volante del vehículo, el conductor que presentaba síntomas de haber ingerido alcohol, fue sometido a las pruebas para su detección, arrojando un resultado que duplicaba la tasa máxima permitida.
Al serle requerido a la mujer su permiso de conducción, reconoció los hechos y manifestó que nunca lo había obtenido, siendo investigada como supuesta autora de un delito contra la seguridad vial, por conducir un vehículo a motor careciendo de permiso de conducción, sin haberlo obtenido nunca, al varón se le formuló una denuncia administrativa por conducir un vehículo a motor habiendo arrojado la tasa de 0,50 miligramos/litro en aire espirado.
La Guardia Civil agradece la colaboración ciudadana que cada vez es más habitual y con estas acciones se pone de manifiesto el alto grado de concienciación de la sociedad española y el creciente rechazo social hacia los delincuentes viales, que exponen a toda la ciudadanía a las dramáticas consecuencias de los siniestros de tráfico.
El primero de los casos, conducir sin haber obtenido el permiso de conducción, esta castigado con penas de 3 a 6 meses de prisión, multas de 12 a 24 meses o trabajos comunitarios de 31 a 90 días, una denuncia administrativa por conducir un vehículo a motor habiendo arrojado la tasa de 0,50 miligramos/litro en aire espirado, pudiera sancionarse con 1.000 € y 6 puntos de detracción de su permiso de conducir.
Al mismo tiempo se inmovilizó el vehículo hasta que pudieron reanudar la marcha con seguridad.












































































