
Tras las recientes adquisiciones de vehículos diésel y de gasolina, la Guardia Civil refuerza su parque móvil con un SUV híbrido enchufable con etiqueta cero destinado principalmente a Seguridad Ciudadana, el Mitsubishi Elipse Cross PHEV con 188 CV
El parque móvil de la Dirección General de la Guardia Civil acaba de reforzar su dotación de vehículos con una flota de 165 unidades adaptadas del Mitsubishi Eclipse Cross PHEV, que se distribuirán en diferentes unidades de Seguridad Ciudadana.
La mecánica empleada en el Eclipse Cross es una evolución de la adoptada en su día por el Outlander, un sistema conformado por dos motores eléctricos independientes, de 82 CV en el caso del delantero y de 95 CV en el caso del trasero, alimentados por una batería de iones de litio de 13,8 kWh de capacidad y complementados por un motor de gasolina de 2,4 litros con 95 CV de potencia. Los tres motores totalizan 188 CV de potencia máxima, que se transmiten al suelo a través del sistema de tracción permanente a las cuatro ruedas.
Con 4,55 metros de longitud, 1,81 de anchura y 1,69 de altura, el Eclipse Cross PHEV homologa una autonomía eléctrica media de 45 kilómetros, y con su depósito de gasolina de 43 litros extiende su alcance máximo hasta los 600 kilómetros. Anuncia una velocidad maxima de 162 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos y un consumo medio en ciclo WLTP de 2,0 l/100 km, y su sistema híbrido va decidiendo automáticamente cómo combinar los tres propulsores en busca d ela mayor eficiencia. Además, para recargar la batería admite una potencia máxima de 22 kW en corriente continua, de manera que bastan 25 minutos para una carga completa. En tomas de corriente alterna, la potencia máxima de carga es de 3,7 kW, de modo que esa misma operación llevaría unas cuatro horas.
No es el único refuerzo de la flota de la Guardia Civil en los últimos meses, aunque sí el primero de esta magnitud que tiene un vehículo híbrido enchufable como protagonista. En diciembre del pasado año, por ejemplo, la Guardia Civil recibía 444 coches de Citroën para patrullar las carreteras y zomas rurales, y tanto las 349 unidades del C4 como las 95 del Grand C4 SpaceTourer equipaban el motor de gasolina 1.2 PureTech tricilíndrico de 130 CV.
Pocos días después, también diciembre, la Guardia Civil de Tráfico recibía 301 unidades del Alfa Romeo Stelvio Q4, un SUV de 4,69 metros equipado con un motor 2.2 Diésel y sistema de tracción a las cuatro ruedas.










































































