
La Guardia Civil ha encontrado restos humanos en la finca que ha registrado en el marco de la investigación sobre la desaparición de D. Juan Miguel Isla Fernández
La Guardia Civil está llevando a cabo actuaciones en la provincia de Ciudad Real tendentes al esclarecimiento de la desaparición de D. Juan Miguel Isla Fernández, quien se encuentra en paradero desconocido desde el pasado 22 de julio de 2022. En concreto, se está registrando una finca cercana a la localidad de Valdepeñas.
La investigación, desarrollada por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) y la Comandancia de Ciudad Real, es dirigida por el Juzgado de Instrucción Nº2 de Manzanares
Los agentes de la Guardia Civil han localizado unos restos humanos en la zona donde se buscaba a Juan Miguel Isla, el hombre de Manzanares desaparecido desde julio del pasado año 2022 cuando iba a cobrar 50.000 euros, por la venta de una vivienda.
Los restos se han encontrado en un pozo y por el momento no están identificados. Será necesaria la presencia de agentes del GEAS, los Grupos de Especialistas en Actividades Subacuáticas, para rescartar los restos. En el registro ha estado presente el propietario de la finca, al que se va a tomar declaración.
La investigación, desarrollada por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) y la Comandancia de Ciudad Real, está siendo dirigida por el Juzgado de Instrucción Nº2 de Manzanares. En la zona se ha desplegado agentes del Servicio de Criminalista y un helicóptero también ha recorrido la zona.
A finales de enero, la Guardia Civil localizaba a las afueras de Albacete el coche de Juan Miguel Isla después de que solicitara la colaboración ciudadana y difundiera imágenes del vehículo en el momento en el que Isla abandonaba la localidad de Manzanares dirección Membrilla por la carretera N-430, horas después de haber sido visto por última vez.
La Guardia Civil habría detenido a dos personas por su presunta relación con la desaparición de Juan Miguel Isla, se trata de dos hombres de los que ya se tenían sospechas, uno de ellos llamado A. C. V., que sería el intermediario en la venta de la finca que había vendido el desaparecido.










































































