
Emprendió un intento de fuga tras comunicarle una patrulla de la Guardia Civil que no hacía uso del cinturón de seguridad. Se procedió al decomiso cautelar del vehículo
19/05/2023- La Guardia Civil observó a la altura del kilómetro 0 de la LU-P-6601, término municipal de Viveiro (Lugo), la circulación de un turismo cuyo conductor y único ocupante no hacía uso del cinturón de seguridad.
Efectuadas indicaciones reglamentarias para que el conductor detuviese el vehículo, éste inicialmente hizo caso omiso continuando la conducción a baja velocidad para finalmente detenerse. Cuando uno de los componentes de la patrulla se bajó del vehículo oficial al objeto de proceder a la identificación del conductor, éste inicia nuevamente la marcha, esta vez a gran velocidad.
El conductor del turismo hacía caso omiso a las señales de detenerse nuevamente, aumentando peligrosamente la velocidad, y efectuando numerosas maniobras peligrosas, en una zona con afluencia de viandantes y otros vehículos.
Al objeto de no agravar la peligrosidad de la situación se desiste en el seguimiento del vehículo, iniciándose de inmediato las gestiones para la correcta identificación y localización del conductor.
Las pesquisas efectuadas culminaron con la identificación del conductor del vehículo por los hechos descritos, que resultó ser un vecino de Viveiro (Lugo) de 25 años de edad, el cual fue investigado por la comisión de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria.
Paralelamente, se procedió al decomiso del vehículo, dado que la legislación vigente permite la intervención de los vehículos utilizados en la comisión de delitos contra la seguridad vial, cuando se observe multirreincidencia en la comisión delitos tipificados en los artículos 379 y 384 (excesos de velocidad, conducción bajo los efectos de alcohol o drogas y conducción sin permiso de con pérdida de puntos o privación judicial del mismo), e incluso con carácter excepcional, como en el presente caso, en los supuestos de la comisión de un único delito cuando las tasas, influencia o exceso sea de extraordinaria gravedad y generadoras de un intenso peligro. Asimismo, esta medida, puede llevarse a cabo en aquellos casos de conducción manifiestamente temeraria, como las carreras ilegales.
Los vehículos decomisados, si la Autoridad Judicial así lo determina, pueden ser adjudicados a la Administración del Estado, o en otros casos, entregados en un centro autorizado de tratamiento de vehículos para el achatarramiento de los mismos.
La Guardia Civil recuerda que la conducción de un vehículo de motor o ciclomotor con temeridad manifiesta y poniendo en concreto peligro la vida o la integridad de las personas está castigado en el Código Penal con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.












































































