El día 5 de agosto de 1922 fue aprobada una nueva cartilla de uniformidad, modificando la anterior de 9 de marzo de 1911, en la que predominó el criterio de retorno a los vestuarios tradicionales de la época fundacional, especialmente en la Gala. Ambos documentos, muy extensos, son de contenido casi idéntico en relación a los uniformes de gran gala y gala.
En esta época, y por efecto de uniformidad en los tintes, el color de las prendas tenía el tono del azul muy oscuro, casi negro, en comparación al de la fundación. Los oficiales de infantería, en traje de Gran Gala, vestían el sombrero sin funda, casaca con peto grana, calzón de punto blanco, polaina azul tina, espada y guante blanco. La uniformidad de Gala se componía de casaca con peto grana y pantalón azul tina; y en canto a la Media Gala, el mismo descrito anteriormente, pero con el peto azul. Los oficiales y suboficiales en formación iban vestidos igual que la tropa, luciendo galones de plata.
Como novedad, la Cartilla de Uniformidad del Cuerpo de 1922 introdujo la modalidad de diario solo para verano, tanto para las fuerzas de Infantería como de Caballería, la cual se componía de sombrero sin funda (si no llueve o nieva, en cuyo caso se pone ésta), guerrera y pantalón gris, autorizándose además para este objeto la voluntaria confección de dichas prendas con tela más fina, guantes color avellana, espada y espolines.
Se precisaron algunos cambios en la guerrera de servicio gris-verde, con 7 botones en hilera y 2 atrás marcando el talle; la guerrera de oficina, que se reglamentaba que fuera confeccionada con paño azul tina oscuro y la capota de paseo o capa y el capote de montar. Además de la funda de hule-negro, el sombrero añadía, para verano una funda de dril gris verdoso que se adaptaba al sombrero con la visera postiza, una cogotera del mismo material; la funda blanca desapareció. En regiones calurosas se autorizaba el uso del pantalón largo, sin polainas.
En el mismo sentido, se hicieron algunas modificaciones en el correaje y la cartera de caminos, ésta era de cuero negro armado con hebilla en el centro para sujetar el latiguillo de la tapa; En su interior albergaba dos divisiones para alojar el tintero, la pluma y el papel para confeccionar los atestados y recoger las denuncias de los ciudadanos, así como para otros pequeños objetos necesarios para el servicio.
En la actualidad, el pasado 16 de mayo de 2023 entraron en vigor 3 órdenes generales dirigidas a completar el marco normativo existente hasta ese momento, en las que se describen los tipos, modalidades y normas de utilización de los distintos uniformes, se representan gráficamente las prendas y accesorios, y se establece una nueva definición de los emblemas del Cuerpo.