Militares españoles procedentes de Irak llegan a España tras ser evacuados ante el riesgo para su seguridad. Firma: MD
La medida responde a una demanda histórica de asociaciones profesionales y grupos parlamentarios
El Ministerio de Defensa propondrá este miércoles iniciar los trámites para la declaración de la carrera militar como profesión de riesgo en el seno del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas), en un movimiento que supone el primer paso institucional hacia una reivindicación histórica del colectivo militar.
La iniciativa será abordada en el pleno del órgano, presidido por la ministra Margarita Robles, y en el que están representadas las principales asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas. Con esta propuesta, el departamento busca abrir formalmente el proceso para reconocer la especial peligrosidad inherente al ejercicio de la profesión militar.
El anuncio, realizado a través de redes sociales por el propio Ministerio, da respuesta a una demanda reiterada durante años tanto por asociaciones profesionales como por distintos grupos parlamentarios, que han impulsado diversas iniciativas en esta línea en las Cortes Generales.
El Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas) es el órgano encargado de canalizar la relación entre el Ministerio de Defensa y las asociaciones profesionales, así como de articular mecanismos de consulta, información y propuestas en materia de régimen de personal militar. En él están representadas organizaciones como Asfaspro, AUME, ATME, UMT y APROFAS.
Entre ellas, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha sido una de las más activas en la defensa de esta reivindicación. La organización ha valorado el anuncio como un avance, aunque ha criticado que la medida no haya sido comunicada previamente a las asociaciones, lo que, a su juicio, evidencia una falta de interlocución real por parte del Ministerio.
ATME cuestiona además el funcionamiento del propio Coperfas, al considerar que las asociaciones son convocadas únicamente para recibir decisiones ya adoptadas, lo que resta utilidad al órgano como espacio de diálogo efectivo. En este sentido, la asociación recuerda que no participa en este foro desde hace años.
La organización subraya que la peligrosidad de la profesión militar queda acreditada por el número de heridos y fallecidos en acto de servicio, tanto en territorio nacional como en operaciones en el exterior. Esta situación se ha visto recientemente agravada por el contexto internacional, especialmente en escenarios como Oriente Próximo, donde militares españoles han operado en condiciones de elevada amenaza.
En paralelo a esta iniciativa, continúan pendientes de tramitación en el Congreso varias propuestas relacionadas con el reconocimiento de la profesión militar como de riesgo. Entre ellas figura una proposición aprobada en el Senado en 2025 para incluir a los miembros de las Fuerzas Armadas entre los colectivos con coeficientes reductores de la edad de jubilación, actualmente paralizada en la Cámara Baja.
Asimismo, existe otra Proposición No de Ley registrada en el Congreso que tampoco ha sido debatida hasta la fecha, lo que refleja la complejidad política y legislativa de este proceso.
Desde el ámbito parlamentario, Vox ha reivindicado haber impulsado una iniciativa en esta materia hace un año en la Comisión de Defensa, defendida por su portavoz en dicha comisión, Alberto Asarta. La formación considera que el reconocimiento de la profesión militar como de riesgo responde a una cuestión de “justicia y sentido común”, dada la exposición permanente a situaciones de peligro y las exigencias propias del servicio.
Pese al paso dado ahora por el Ministerio de Defensa, las asociaciones advierten de que el procedimiento será prolongado y deberá superar diversas fases administrativas y legislativas antes de su eventual aprobación definitiva por las Cortes Generales, lo que podría dilatar su entrada en vigor más allá de la actual legislatura.










































































