El 16 de abril de 1920 entra en vigor la Real Orden que trata de paliar el gravoso esfuerzo que suponía para los guardias civiles la adquisición y entretenimiento del uniforme, creándose el denominado “Fondo de Vestuario”, compuesto por 7 pesetas mensuales para los agentes de infantería y 7,50 para los de caballería.
La entrega gratuita de prendas de vestuario no comenzaría a realizarse hasta finales del año 1986.
En la actualidad existe una web de vestuario, alojada en la intranet de la Guardia Civil, en la que cada componente del Cuerpo accede autenticándose mediante la TIP y en el que el Servicio de Abastecimiento de la Guardia Civil asigna anualmente un crédito inicial de puntos, con el que se puede peticionar las prendas de uniformidad, en función de las propias necesidades. El crédito suele ser homogéneo para todos los componentes, sin bien existen diferencias en función de la especialidad.
Asimismo, existe el concepto presupuestario “vestuario”, dependiente del Capítulo I, que se abona en la nómina de los guardias civiles.










































































