La presencia en Ceuta de una unidad de la Guardia Civil se remonta al 15 de noviembre de 1859, 15 años después de la Fundación del Cuerpo.
El objetivo del traslado a Ceuta era prestar el denominado “servicio de campaña” o “policía militar” en las fuerzas expedicionarias españolas que allí se proyectaron con ocasión de la denominada Guerra de África, regresando a la península una vez finalizada.
Según los antecedentes, el gobierno quiso proteger estas plazas y ordenó, como primera medida, la construcción de algunas fortificaciones alrededor de la plaza de Ceuta. Las obras dieron comienzo en agosto de 1859, pero los residentes entendieron que aquel campo había sido cedido para pastoreo, sin derecho a edificar en él, y, la noche del día 10 del mismo mes, la tribu Ayera destruyó las fortificaciones, derribó los hitos de la línea divisoria y escarneció el escudo de España. A raíz de los hechos, el Gobierno español solicitó del Sultán de Marruecos Muhamad IV un castigo para los culpables. Pero su actitud remisa al respecto fue escusa suficiente para iniciar las hostilidades. Así, con la aprobación de las Cortes Generales y el beneplácito de Francia y Gran Bretaña, potencias con intereses territoriales en la región, España declaraba formalmente la guerra al Sultanato de Marruecos el 22 de octubre de 1859. El conflicto se enmarcó en la política exterior intervencionista del Gobierno del General Don Leopoldo O´Donnell, que se extendió de 1858 a 1863 al frente del partido de la Unión Liberal.
Decidida la intervención en el norte de África, se movilizaron, en aquel otoño de 1859, tres cuerpos de Ejército, además una División de Caballería y otra de reserva. La Guardia Civil desplegó inicialmente en África con treinta y seis efectivos de infantería y veinticinco de caballería, al mando de un segundo capitán y dos tenientes; a los que se unieron más tarde otros guardias de infantería y cuarenta y cinco de caballería, con sus correspondientes oficiales. En total, desplegaron entre septiembre y octubre de 1859 un total de ciento setenta y ocho guardias civiles.











































































