
El 26 de mayo de 1991 varios oficiales de la Guardia Civil fueron designados como observadores de la misión de las Naciones Unidas en El Salvador (ONUSAL) para verificar el cumplimiento del plan de paz en este país.
La participación estuvo enmarcada en la Resolución 693 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que acordó implementar una misión de observadores con el objetivo de verificar el cumplimiento de los acuerdos de paz entre el gobierno salvadoreño y el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), comenzando por el componente de derechos humanos.
Este acontecimiento fue el punto de partida para una mayor participación del Cuerpo en la pacificación del país, materializada el mes siguiente mediante su integración en la División Policial Española, cuyo cometido consistió en comprobar el respeto y cumplimiento de los Derechos Humanos. Además, la Guardia Civil proporcionó a la ONU un equipo de expertos para el asesoramiento al Gobierno salvadoreño para la organización de una Academia de Policía.
Con la misión ONUSAL, la Guardia Civil participaba por primera vez en una operación dentro de la ONU para comprobar el respeto y cumplimiento de los Derechos Humanos y tenía el honor de constituirse como la primera Fuerza de Seguridad del Estado español que intervenía en misiones de ONU.











































































