El 26 de octubre de 1844, año en que se funda la Guardia Civil, el Duque de Ahumada remitía una circular en la que se dispuso que para la conservación y lucimiento de las mantillas y las tapas-funda empleadas por los guardias civiles de Caballería, estas fuesen guardadas en una maleta que iría situada a la grupa de la montura, cubierta por una funda, que en los días festivos y aquellos otros de gala sería quitada.
El exacto cumplimiento de las normas sobre uniformidad constituye uno de los elementos más importantes para apreciar el grado de disciplina e instrucción de los componentes de una Institución de naturaleza militar. Desde el primer momento de su existencia, la Guardia Civil puso especial acento en la rigurosa observación de las normas de uniformidad, señalando su Cartilla que “lo bien colocado de sus prendas y limpieza personal, han de contribuir en gran parte a granjearle la consideración pública” y que “el decoro del Cuerpo, exige que no se usen otras prendas que las del uniforme”.
Fundado en 1958, el Escuadrón de Caballería de la Guardia Civil, con sede en el Colegio de Guardias Jóvenes “Duque de Ahumada” de Valdemoro, se encuentra encuadrado actualmente en la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) y es concebido como la Unidad montada especialmente preparada para el cumplimiento de los cometidos asignados a la Agrupación que se ajusten a sus peculiares medios y formas de acción, participando igualmente como Unidad de honores y protocolo en los actos de especial relevancia que le sean ordenados.











































































