El 22 de marzo de 1975, mediante Orden General y a efectos de poder acreditar en todo momento haber pertenecido al Cuerpo de la Guardia Civil, se crea la Tarjeta de Identidad para los Cabos y Guardias que pasen a retiro tras cumplir o haber cumplido la edad reglamentaria, por haber sido adjudicado un destino civil, por inutilidad física o a petición propia con más de veinte años de servicio.
Posteriormente, y como muestra de reconocimiento al personal retirado del Cuerpo, fue aprobada la Orden General 5/2021, de 23 de marzo, por la que se crea la tarjeta de retirado de la Guardia Civil (TRGC). En su preámbulo, se hacía constar que el paso a personal retirado no supone que finalice el sentimiento de legítimo orgullo de pertenencia al Cuerpo en el que, con abnegación, ejemplaridad y sacrificio, se ha servido. La nueva Tarjeta de Retirado de la Guardia Civil permitía materializar este sentimiento de orgullo, en algo tangible y materialmente físico.
Para evitar el efecto negativo que tiene la dispersión normativa sobre la temática que afecta al personal retirado, se incorporó a la Orden General número 5, de 4 de julio de 2022, por la que se regula la relación institucional con el personal retirado de la Guardia Civil, entre otras cuestiones, el contenido de la citada Orden General 5/2021, la cual quedaba derogada.











































































