En este 2025, la Guardia Civil cumple 181 años de historia, una trayectoria marcada por la entrega, la disciplina y el compromiso inquebrantable con la sociedad española.
Fundada el 13 de mayo de 1844 por el Duque de Ahumada, la institución nació en un periodo de inestabilidad política y social con el propósito de garantizar la seguridad en los caminos y zonas rurales.
La famosa Cartilla de la Guardia Civil, elaborada por su fundador, sentó las bases del comportamiento y la disciplina de sus componentes, estableciendo principios de honor, lealtad y sacrificio que siguen vigentes en la actualidad. A lo largo de su historia, la Benemérita ha evolucionado desde sus funciones iniciales hasta convertirse en un pilar fundamental en la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado, la protección del medio ambiente y la seguridad vial, demostrando su capacidad de adaptación a los nuevos desafíos del siglo XXI.
Si hubiera que resumir en unas pocas palabras el espíritu que ha guiado a sus miembros durante casi dos siglos, podría encontrarse en la cuarta estrofa del himno de la Guardia Civil, donde se enuncian sus ideales fundamentales: “VIGOR, FIRMEZA y COSTANCIA, / VALOR en pos de la gloria, / AMOR, LEALTAD y ARROGANCIA, / ideales tuyos son.” Vigor, firmeza y constancia:
Un trinomio de resiliencia
La historia de la Guardia Civil es una historia de resistencia y determinación. Desde sus inicios, cuando sus agentes debían garantizar la seguridad en caminos y zonas rurales azotadas por el bandolerismo, hasta los retos contemporáneos del crimen organizado y la ciberseguridad, el vigor de la institución ha sido y sigue siendo su seña de identidad. La firmeza con la que ha enfrentado cada desafío y la constancia con la que ha cumplido su deber han consolidado su prestigio y su arraigo en la sociedad.
Valor en pos de la gloria: Un servicio que se mide en seguridad
El valor no es solo una virtud en la Guardia Civil, sino un principio rector de su acción. Ha sido demostrado incontables veces a lo largo de la historia: en la lucha contra el terrorismo, en operaciones de rescate, en la defensa de los ciudadanos ante desastres naturales o en misiones internacionales. Su gloria no reside en el reconocimiento público, que también, sino en la silenciosa satisfacción del deber cumplido y en la seguridad garantizada a los españoles.
Amor, lealtad y arrogancia: Un orgullo legítimo
El amor patrio y la profunda vocación de servicio son el motor que impulsa a cada guardia civil. La lealtad, entendida como fidelidad a su juramento y a los principios de la institución, ha sido siempre su estandarte. Y la arrogancia, lejos de entenderse como soberbia, es más bien la seguridad y el orgullo de pertenecer a un cuerpo con una tradición intachable, que ha sabido evolucionar sin renunciar a su esencia fundacional.
Un legado imborrable: La huella de la entrega
En este aniversario, es justo recordar a aquellos que han dado su vida en el cumplimiento del deber. Su sacrificio no ha sido en vano, pues cada uno de ellos ha contribuido a la construcción de una sociedad más segura y justa.
También es de justicia reconocer a los guardias civiles ya retirados del servicio activo que dedicaron sus mejores años a este servicio ejemplar y que con su esfuerzo han cimentado la institución que hoy conocemos. La sabiduría en la mirada de los veteranos, el paso firme de las nuevas generaciones y la bandera que ondea como símbolo de unidad son el reflejo de una vocación de servicio a España que permanece intacta.
La Guardia Civil no es solo una institución: es un legado vivo, un compromiso permanente con la seguridad, el orden y la justicia. Hoy, como hace 181 años, sigue siendo el firme baluarte de los valores que garantizan la convivencia y la paz en España.
¡¡Feliz aniversario, Benemérita!!
JOSE MANUEL CORRAL PEON
Comandante (R) Guardia Civil










































































