
El agente fue emboscado por un grupo de al menos siete individuos, que lo golpearon, derribaron y patearon en la cabeza y el torso
Un agente de Policía Nacional sufrió una brutal agresión en la madrugada del pasado viernes mientras se encontraba fuera de servicio cenando en un establecimiento del barrio de Entrevías, en el distrito de Vallecas.
Al menos siete individuos, golpearon, derribaron y patearon en la cabeza y el torso a este agente mientras vociferaban insultos como «madero de mierda», «tenéis que estar todos muertos» o «ahora no eres tan valiente estando solo».
La víctima, que fue reconocida por los agresores como policía, sufrió varias lesiones llegando incluso a perder el conocimiento. Agentes de la Policía Nacional y Policía Municipal de Madrid intervinieron en ese momento y los sanitarios de Samur-Protección Civil atendieron a este agente, que fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario.
Según consta en la denuncia formalizada por los agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de Puente de Vallecas, el policía fue rodeado por los agresores, atacado simultáneamente por varios de ellos y golpeado «de manera continuada con puñetazos, patadas e incluso pisotones en la cabeza y el costado, lo que evidencia un absoluto desprecio por la vida humana y la autoridad del Estado».
Sindicatos policiales denuncian que este ataque «no es un hecho aislado, sino un episodio más dentro de una escalada de violencia que se ha desbordado» en el territorio nacional. «En los últimos días se han producido ataques con armas de guerra, emboscadas a patrullas, tiroteos y agresiones físicas extremadamente graves que han dejado a varios agentes hospitalizados, dos de ellos en estado crítico», apuntan.
En 2024 se registraron cerca de 17.000 agresiones a policía nacionales y guardias civiles, a lo que añaden la «creciente desprotección jurídica» de los policías nacionales. «Nuestros compañeros se enfrentan a agresores violentos y deben enfrentarse a un sistema que los trata como criminales por cumplir su deber», insisten desde distintos sindicatos que señalan al Ministerio del Interior como «responsable político del abandono que sufren los agentes».











































































