
Las demolición de la casa cuartel de As Cancelas condiciona la fiesta de la Guardia Civil en Santiago. Representantes políticos, miembros de la Policía Nacional y Local, familiares y amigos, acompañaron a los guardias civiles en el día de su Patrona
La Guardia Civil de Santiago tuvo que celebrar fuera de su casa cuartel en As Cancelas, la fiesta de su Patrona, la Virgen del Pilar, debido las obras de demolición que se están ejecutando en estos momentos, con el fin de construir un nuevo complejo.
Lo que no cambió en absoluto fue la parte religiosa de la celebración, ya que la Benemérita siempre escoge la iglesia de San Francisco para la misa y este año también ha sido así. Sin embargo, terminado de oficiar el acto, ni los guardias civiles ni sus invitados pudieron dirigirse a la casa cuartel de As Cancelas para el tradicional vino español con pincho, ya que las instalaciones son ahora mismo impracticables debido a que las máquinas han comenzado los trabajos de demolición de los bloques delanteros del complejo, en los que se encuentran los servicios de atención al ciudadano. Por ello, el aperitivo se sirvió también en el monasterio de San Francisco.
Entre los asistentes a la festividad de la Virgen del Pilar estuvieron el portavoz del Partido Popular, Borja Verea, así como el del PSdeG, Gonzalo Muíños.
Como es tradición, los representantes de los otros cuerpos de seguridad presentes en la ciudad quisieron acompañar a la Guardia Civil, acudiiendo al acto el comisario de la Policía Nacional, Felipe Guzmán Moreno, que hace poco tomó posesión del cargo, acompañado por otros mandos y miembros de la comisaría, igualmente acudió el jefe de la Policía Local compostelana, José Ramón Silva. Todos quisieron mostrar su respeto al capitán de la Guardia Civil en Santiago, José Antonio Rivero Zobra, así como al resto de los miembros del Cuerpo y a sus familias, que estuvieron presentes tanto en la misa como en el posterior aperitivo de amistad.











































































