El general de brigada, Ecmo. Sr. D. JOSÉ ANTONIO MINGORANCE SÁNCHEZ, ha sido nombrado SOCIO DE HONOR, por “haber sabido ejercer el liderazgo actuando con rectitud, prudencia, responsabilidad, sentido de la justicia, humildad e integridad, manteniendo, siguiendo e inculcando en sus subordinados los principios que son la verdadera esencia de la Guardia Civil”
Estas han sido sus palabras tras el nombramiento:
"Sean mis primeras palabras para mostrar mi agradecimiento a la Asociación Histórico-Cultural FIEL en el DEBER y en especial a su Presidente Antonio Mancera Cárdenas por esta distinción que hoy se me ha otorgado, lo cual constituye para mí un gran honor por todo lo que ello representa.
Haciendo una reflexión sobre la fidelidad y el deber, palabras que definen esta Asociación Histórico-Cultural: La fidelidad es la actitud de ser constante y comprometido con unas ideas, con unas obligaciones, y es considerada como una de las virtudes más importantes en las relaciones humanas, ya que además de implicar respeto y compromiso está vinculada a la lealtad.
El deber es la obligación o el compromiso de realizar alguna acción, que puede venir impuesta legalmente o bien surgir de un convencimiento ético o moral, y es este ultimo el que nos obliga a distinguir entre el bien y el mal según nuestra propia conciencia, como reflejo de los valores y principio que guían nuestro comportamiento.
La fidelidad en el deber, por lo tanto, es una virtud de determinadas personas que de manera consciente y voluntaria asumen unos compromisos para con los demás, rigiendo sus actuaciones en base a unos principios y valores profundamente arraigados. Es una actitud de sacrificio y entrega por un objetivo mayor, el bien común, y en este apartado la Asociación Histórico-Cultural Fiel en el Deber cumple sobradamente ese compromiso de defensa, fomento y difusión de los principios y valores que deben regir la vida en sociedad.
Hablando ahora de Instituciones como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o como las FAS, podemos ver como sus componentes llevan en ocasiones ese compromiso y ese sacrificio mucho más allá de lo normalmente exigido a cualquier persona, llegando incluso a entregar su propia vida por defender la de los demás.
Y esta virtud es la que distingue a una parte de la sociedad, que ha decidido portar con orgullo un uniforme como signo de identificación de ese compromiso, independientemente del color de ese uniforme, azul, blanco, caqui o verde. Virtud que a lo largo de la historia se ha puesto de manifiesto en múltiples ocasiones tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz.
Los últimos y desgraciados acontecimientos producidos el pasado mes de octubre por la DANA en las Comunidades de Castilla La Mancha y Valencia, han vuelto a poner de manifiesto ese compromiso con la sociedad de todos los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas Armadas, que desde el primer minuto comenzaron a desplegar por la zona y que a fecha de hoy siguen trabajando allí.
Fueron muchos los voluntarios que desde de toda la península se desplazaron a Valencia para prestar su apoyo a las unidades que ya estaban desplegadas en esas zonas, y me consta que algunos de los que ya se encontraban allí, cuando finalizaban su servicio, volvían al acuartelamiento para quitarse el uniforme y regresar a las zonas inundadas para seguir trabajando y auxiliando a los demás.
Una labor anónima y solidaria no reconocida muchas veces y desarrollada sin esperar nada a cambio, simplemente por la satisfacción del deber cumplido.
Pero no sólo en circunstancias de crisis o emergencias es donde aflora este compromiso, sino que en el día a día son muchas las ocasiones en que es necesario esa entrega en el servicio, ese espíritu benemérito, y en este caso debo felicitar a los Guardias Civiles del Servicio de Montaña, al Servicio Aéreo y al Sector de Tráfico de Valencia que hoy reciben este premio por el trabajo bien hecho.
Y parafraseando a Calderón de la Barca “aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira como procede. Porque aquí a lo que sospecho no adorna el vestido al pecho que el pecho adorna el vestido”.
Muchas gracias".










































































