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Bajo el cielo otoñal que envuelve con calidez la Plaza de Armas de la Academia de Infantería, se ha vivido este mediodía un acto de profunda emoción: el Juramento a la Bandera de España de más de 400 ciudadanos.

A las 12 horas, en el epicentro de esta institución emblemática, más de cuatrocientos jurandos –hombres y mujeres de todas las edades– han prestado juramento a la Bandera, rodeados del abrazo inquebrantable de familiares y amigos.

Lágrimas contenidas, miradas cargadas de orgullo han tejido un tapiz de sentimientos que trasciende lo militar para tocar el alma colectiva de una nación.

Este no ha sido un mero acto ceremonial, sino un pulso vivo de la identidad española, enmarcado en las conmemoraciones del 175 aniversario de la creación del Colegio de Infantería –el germen de esta Academia que, desde 1850, late como seña de identidad de la ciudad de Toledo–. Como recordara Su Majestad el Rey en la Pascua Militar en enero de este mismo año, este vínculo histórico une la institución con la ciudad imperial, forjando un lazo de cariño eterno que hoy se ha manifestado en cada saludo, en cada juramento y en cada beso a la Enseña Nacional.

La ceremonia, presidida por el segundo Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, Alejandro Escámez Fernández –el infante en activo más antiguo–, ha contado con la presencia de numerosas autoridades militares y civiles, testigos de un acto que no es solo de fidelidad, sino de amor profundo hacia el símbolo que nos define a todos, militares y civiles: la Bandera de España, símbolo latente de unidad, sacrificio y esperanza.

En el corazón de la Plaza de Armas, el coronel Esteban Rodas, con la gratitud de quienes decidieron dedicadar su vida al servicio de la sociedad, ha dirigido palabras de reconocimiento al alto mando por su presencia, y a todos los asistentes, tanto civiles como militares, elevando el momento a una dimensión de honor compartido.

Ha sido entonces cuando ha leído la emotiva felicitación de Su Majestad el Rey, un mensaje que ha resonado en el Patio de Armas, como un eco real en este aniversario, reafirmando el legado de servicio y lealtad de la Academia en el 175 aniversario de la creación del Colegio de Infantería, un legado que hoy ha unido a todos los presentes. Las palabras del Monarca han avivado el fuego interior de los presentes, pero especialmente de los jurandos, muchos de los cuales no han podido contener la oleada de emociones que han sufrido al pronunciar el juramento.

Al besar la Bandera, en un gesto de intimidad colectiva, se ha desatado ese torrente de emociones, donde padres veían en sus hijos el reflejo de un futuro valiente, abuelos revivían junto a sus nietos juramentos lejanos, y jóvenes que, por primera vez, sellaban su pacto con la historia y con la nación que los vio nacer. Es en estos instantes donde la grandeza de España se revela no en batallas pasadas, sino en el pulso humano que late por su defensa.

Este acto, abierto a todo personal civil mayor de 18 años y de nacionalidad española –con un cupo que ha superado las expectativas iniciales de 400 plazas-, no solo honra el pasado, sino que ilumina el presente y da esperanzas para el futuro de nuestra nación.

Para enriquecer la jornada, la Academia ha desplegado en su fachada principal una exposición de medios y materiales propios, un testimonio tangible de su legado de excelencia militar en el tablero de la defensa nacional.

Recordemos el periplo de esta institución, nacido el 5 de noviembre de 1850 por Real Decreto de Isabel II como el Colegio de Infantería, en los antiguos edificios del Hospital de Santa Cruz, el Hospital de Santiago y la Casa de Caridad. Renombrada Academia en 1867, clausurada en 1869 y reabierta en 1875 en el Alcázar, ha superado traslados, transformaciones y avatares para anclarse definitivamente en septiembre de 1948 en su sede actual. Hoy, como joya de la corona toledana, goza del cariño incondicional de sus habitantes, que ven en ella no solo un baluarte militar, sino un faro de valores: disciplina, honor y entrega inquebrantable.

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ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"