
Hoy quisiera ser juglar para poder describir a quien no verás rogar, ni reclamar, ni pedir.
Hombres de temple en silencio, que nadie escucha sufrir, a esa sombra que nos guarda: tricornio, capote y fusil.
Al valor y a la lealtad, sin preguntar ni exigir, a los que siguen cantando ¡Por tu honor quiero vivir! y para que España viva, tiene el Cuerpo que morir.
¿Quién les sembró ese coraje? que, ante el asesino vil, alzan su mirada al cielo, y en vez de tratar de huir, abrillantan sus charoles, para que los vean venir.
¿De qué, madera están hechos? ¿Qué bronce los fue a fundir?, que al repartir los laureles nunca se acuerdan de si; y sin embargo hay chavales que, a la hora de elegir, siguen gritando valientes: ¡Quiero ser Guardia Civil!
Por eso falta un poema, que yo no puedo escribir, lo escribirá España entera, si no se quiere extinguir, con un abrazo y un grito: ¡Instituto, Gloria a ti!.
𝖩𝗈𝗌𝖾́ 𝖭𝖺𝗏𝖺𝗌 𝖱𝖺𝗆𝗂́𝗋𝖾𝗓-𝖢𝗋𝗎𝗓𝖺𝖽𝗈
𝖢𝗈𝗋𝗈𝗇𝖾𝗅 𝖽𝖾 𝖠𝗋𝗍𝗂𝗅𝗅𝖾𝗋𝗂́𝖺
𝖷𝖷𝖵 𝖯𝗋𝗈𝗆𝗈𝖼𝗂𝗈́𝗇 𝖠𝖦𝖬












































































