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Hoy, la Guardia Civil de Cádiz y de toda España, llora la pérdida de uno de sus héroes y reza por la recuperación de otro. 

20 de junio de 2025.-  A las 11:40 de esta mañana, en el kilómetro 633 de la N-IV, en el término municipal de Jerez de la Frontera, una patrulla del Destacamento de Tráfico de Jerez de la Frontera fue escenario de una tragedia que sacude los cimientos de la Guardia Civil y de toda la sociedad. Mientras auxiliaban una incidencia de tráfico, una labor cotidiana para los guardias civiles, un vehículo impactó violentamente contra el coche patrulla. El Guardia Civil Carlos Francisco B. G. perdió la vida en el acto, y su compañero, el Cabo 1º David G. I., resultó herido de gravedad, siendo evacuado de urgencia al Hospital de Jerez de la Frontera. Carlos deja tras de sí una viuda y dos hijos pequeños, un vacío que nadie ni nada puede llenar.

Este trágico suceso no es solo una pérdida irreparable; es un recordatorio desgarrador del riesgo que los guardias civiles asumen en cada servicio. En las carreteras de Cádiz, como la N-IV, los agentes del Tráfico se enfrentan a diario a situaciones de alta peligrosidad. Estacionados en arcenes estrechos, bajo el rugido constante de vehículos a gran velocidad, su misión es proteger a los ciudadanos, garantizar la seguridad vial y responder a emergencias. Pero esta noble tarea los expone a la imprevisibilidad de la carretera: un despiste, una maniobra imprudente o una fatalidad, como la de hoy, pueden transformar un instante de servicio en una tragedia. Carlos y David, con su entrega, encarnaban ese compromiso inquebrantable que define a la Guardia Civil, aun a costa de sus propias vidas.

El peligro no se limita a las carreteras. En Cádiz, una provincia marcada por la lucha contra el narcotráfico, los guardias civiles arriesgan todo en persecuciones marítimas, operativos antidroga y controles en entornos hostiles. Cada servicio, ya sea en el asfalto, en el mar, en caminos o en calles, lleva implícito un sacrificio que rara vez se visibiliza hasta que la tragedia golpea.

Desde Tribuna Benemérita, queremos rendir homenaje a Carlos Francisco B. G., cuyo legado de servicio y valentía permanecerá en la memoria de sus compañeros y de todos nosotros. Extendemos nuestro más sentido pésame a su viuda, a sus dos pequeños, a toda su familia y a sus compañeros, asegurándoles que su pérdida nos duele como propia. A David G. I., le enviamos nuestra fuerza y esperanza para que supere este duro trance. A todos los guardias civiles, nuestro reconocimiento eterno por su coraje silencioso, por enfrentar el peligro con honor, sabiendo que cada día puede ser el último.

Esta tragedia debe ser una llamada a la sociedad y a las instituciones. Es imperativo reforzar la seguridad de nuestros agentes, mejorar las condiciones en las que operan y garantizar que su sacrificio no sea en vano. Porque mientras ellos velan por nosotros, nosotros debemos velar por ellos.

Descanse en paz, Carlos. Fuerza, David. 

Nota del Director: En Tribuna Benemérita, seguiremos informando sobre las circunstancias de este trágico suceso y dando nuestro apoyo a las familias de los afectados. Invitamos a la ciudadanía a unirse en el respeto y la gratitud hacia nuestros guardias civiles, cuyo servicio es un pilar de nuestra seguridad.

Es el sacrificio eterno y constante, que cada día se transforma en el coraje silencioso de la Guardia Civil.

Antonio Mancera Cárdenas, Director de Tribuna Benemérita

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"