
La alcaldesa en funciones y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, y el delegado del Gobierno, Francisco Martín, han asistido al homenaje, en el que la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, de verde riguroso, ha recordado a todos los agentes asesinados en el atentado perpetrado por ETA en 1986 y su lugar de procedencia.
Los guardias civiles se dirigían en un convoy compuesto por un autobús, un microbús y un todoterreno del Parque Automovilístico de la Guardia Civil, situado a apenas 700 metros de la plaza de la República Dominicana, en la calle Príncipe de Vergara. En él viajaban más de 70 agentes que se dirigían al campo de aprendizaje y maniobras de tráfico de Venta La Rubia.
"Pero el 14 de julio de 1986 esa caravana no llegó a su destino. El 'comando Madrid' de la banda terrorista ETA había colocado en la Plaza de la República Dominicana una furgoneta bomba cargada con 35 kilos de goma 2, que accionó a distancia haciéndola estallar al paso de los vehículos a las 7.45 horas. Doce guardias civiles fueron asesinados, 43 resultaron heridos y 17 personas, hombres y mujeres que en ese momento transitaban por la plaza, bien dentro de sus coches, caminando o esperando en la parada del autobús, resultaron heridos o heridas de diferente consideración", ha descrito González.
No ha olvidado la juventud de los agentes fallecidos: el mayor tenía 24 años y el más jóven sólo 19. "Muchos de ellos habían ingresado en el Cuerpo hacía tan solo tres meses", ha rememorado la directora de la Guardia Civil junto a algunos de los familiares de los asesinados y heridos.
Fue el atentado "que más vidas de la Guardia Civil arrebató" y por eso el 14 de julio es el día de la memoria y el recuerdo de las víctimas del terrorismo en la Guardia Civil. González también ha tenido palaras de cariño para los 243 agentes asesinados, los más de 500 heridos y los 17 familiares fallecidos en atentados contra instalaciones de la Guardia Civil.
"Ellos y ellas son el claro y duro ejemplo del protagonismo incuestionable que tuvo la Guardia Civil en la lucha y en la derrota de los GRAPO y de ETA. De hecho, la primera víctima mortal del largo historial sangriento de esta banda terrorista fue el guardia civil Jose Antonio Pardines en 1968 y sus dos últimas víctimas mortales en España fueron los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva", ha indicado.
"MURO DE PROFESIONALIDAD, VALOR Y RIGOR"
Mercedes González ha defendido que la Guardia Civil siempre ha sido "el muro infranqueable de profesionalidad, valor y rigor en el que habrían de golpearse los terroristas una y otra vez hasta su derrota final".
"Por ellos no olvidamos ni olvidaremos nunca a aquellos y aquellas que prestaron a España el mayor servicio una convivencia en paz haciendo del honor no sólo su principal divisa sino también un símbolo de lucha y sacrificio contra el peor de los males, el del crimen cobarde e indiscriminado", ha concluido.
La alcaldesa en funciones, Inma Sanz, por su parte, ha acompañado a estos profesionales en nombre del pueblo de Madrid en el que es un homenaje a todas las víctimas del terrorismo". "Hemos querido trasladarles todo el cariño, el calor, el apoyo del pueblo de Madrid, la cercanía y la deuda de gratitud que tendremos para siempre con ellos, con el Cuerpo más golpeado por parte de los asesinos terroristas de ETA, con más de 200 guardias civiles asesinados a lo largo de estos años", ha trasladado Sanz.












































































