
El Consejo de Ministros autoriza un contrato para el mantenimiento de los despliegues fijos del SIVE que vigila las costas españolas para lo cual la Institución recibirá 90 millones de euros.
España sigue siendo uno de los puntos calientes de la inmigración en Europa, especialmente en sus costas, dada la cercanía con el continente africano. Zonas como el estrecho de Gibraltar, las islas Canarias o parte del litoral mediterráneo son puntos de llegada habitual de inmigrantes. Estas mismas costas son también uno de los lugares preferidos por los narcotraficantes para la entrada de hachís o cocaína, sobre todo, en Galicia y Andalucía.
Para tratar de poner freno a estos fenómenos la Guardia Civil creó en el Sistema Integrado de Vigilancia Interior (SIVE). Ahora, el Consejo de Ministros ha autorizado la celebración de un contrato para el mantenimiento integral de los despliegues fijos del SIVE con un valor estimado de 90.120.000 euros.
El Sistema Integrado de Vigilancia Exterior
El SIVE tiene como objetivo principal la lucha contra la inmigración ilegal y el narcotráfico, aunque su ámbito de actuación también abarca la lucha contra terrorismo, pesca ilegal, piratería, y la protección de recursos marinos y terrestres.
El sistema se compone de una red integrada de sensores de radar fijos y móviles, cámaras optrónicas (infrarrojas y de vídeo de gran alcance) y sensores acústicos desplegados en tierra, embarcaciones, aeronaves y satélites. Toda esta tecnología aporta información en tiempo real a los centros de control de la Guardia Civil, desde donde se coordina el seguimiento, interceptación y auxilio en las operaciones marítimas.
El Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) consta en la actualidad con estaciones de sensores fijos en las comandancias de la Guardia Civil en las provincias de Huelva, Cádiz, Algeciras, Ceuta, Málaga, Granada, Almería, Murcia, Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona, Islas Baleares, Gran Canaria, Tenerife y Pontevedra. Además, se disponen de unidades móviles que permiten ampliar la capacidad de vigilancia, en caso necesario, en zonas donde no exista cobertura de los despliegues permanentes.
Empresas implicadas
Empresas españolas como Amper, Atos, Indra Sistemas o Tecnobit han participado en la instalación, evolución y mantenimiento desde la implantación del SIVE hace más de dos décadas. En los últimos años, la empresa Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) ha asumido la mayor parte del mantenimiento de los despliegues fijos del SIVE.
El pasado año, esta compañía fue elegida para la modernización del SIVE en la zona del estrecho de Gibraltar. El contrato contempla dos actuaciones principales. Por un lado, la adecuación de los medios en servicio en las estaciones del SIVE en Cádiz, Algeciras y Ceuta para mejorar sus capacidades. Y, por otro, la instalación de nuevos equipos (sensores optrónicos y radares) con más alcance y mayor cobertura dotados además con tecnologías de control y proceso basadas en la inteligencia artificial. A esto había que sumar también nuevos sensores móviles y dispositivos de monitorización portátiles para patrullas.
La Guardia Civil tiene previsto la modernización en casi tres años de hasta 19 estaciones fijas con nuevos sensores optrónicos, receptores AIS y receptores de imágenes de helicóptero -en cuatro estaciones-, y el suministro de tres nuevas estaciones con sensores optrónicos móviles. El contrato también incluye conexiones entre estaciones, adaptaciones hardware y software o un modelo de sostenimiento de todo el sistema en operación, entre otros trabajos.
El SIVE ya tiene instaladas cámaras Oteos de Escribano a través de un contrato en 2021. La compañía trabaja asimismo en el mantenimiento de los despliegues fijos del sistema desde 2022.












































































