
El apoyo a las víctimas, la lucha por la igualdad y el compromiso en la erradicación del machismo son tres factores clave en el trabajo que desarrollan José Manuel Moldes, Javier Hernández, José Ramón Boo y Beatriz Bruzos.
Estos cuatro agentes forman la unidad VioGén de la Guardia Civil para los concellos del sur de la provincia de Lugo, entre ellos Sarria, donde ofrecen una atención integral a las víctimas reconocida en noviembre por la Delegación del Gobierno en Galicia con una mención honorífica en los premios Meninas.
El equipo se creó hace ahora cuatro años, en enero de 2022, inicialmente formado por Javier y José Ramón, a quienes se unió en febrero de 2023 el cabo primero José Manuel y, en octubre de 2024, la agente Beatriz. Constituyen una de las cuatro unidades de la provincia, donde se encuentran activos en el sistema VioGén unos 860 casos. Cada una se adscribe a las compañías de Monforte (en este caso), Lugo, Burela y Vilalba, y su misión consiste en ayudar a las víctimas de violencia machista desde el momento de recogida de la denuncia, incluyendo el acompañamiento al juzgado y el seguimiento de cada situación.
De esta manera, ofrecen un trato "mucho más personalizado" y evitan la denominada "victimización secundaria", que supone para la mujer el tener que relatar una y otra vez lo sucedido. "Es importante que las víctimas sepan que somos nosotros los que nos movemos", explican estos guardias, quienes se desplazan a las dependencias policiales más cercanas a la residencia de la mujer para acompañarla en estos trámites.
Así, desde el instante en que se activa el protocolo por un presunto caso de violencia de género, las víctimas "van a tener un referente dentro de la Guardia Civil" y tratarán prácticamente siempre con el mismo agente. Un trabajo de asistencia, acompañamiento y seguimiento que incluye entrevistas personales cada cierto tiempo, evaluaciones de riesgo o contactos con el agresor después del juicio para reiterarle las medidas de protección si las hubiera.
Hasta que el caso queda inactivo suelen pasar varios años, tiempo durante el cual estos guardias civiles y las víctimas acaban por establecer una relación de "confianza" que resulta fundamental. "Se intenta que tengan una confianza contigo, a veces nos consultan cosas que ni siquiera son de VioGén, se sienten tan cómodas y seguras con nosotros que te llaman para explicarte cualquier problema que puedan tener", explican. Esos "lazos de confianza" son muy importantes para que las mujeres logren "abrirse", lo que permite detectar ciertas conductas que pueden ser denunciables y que en ocasiones "normalizan o le restan importancia". "Muchas veces necesitan ayuda legal y otras contarte sus problemas", relatan estos profesionales, cuya labor tiene un fuerte componente psicológico.
¿Se necesita entonces una sensibilidad especial para formar parte de estos equipos? "Una empatía como mínimo", responden al unísono, al tiempo que confiesan que todos los casos les "marcan" de algún modo porque "empatizas con ellas". "Tienes que empatizar con la víctima, respetar sus tiempos, dejarla respirar también. Aprendes a entenderlas, si necesitan llorar que lloren, si necesitan parar que paren...", ejemplifican estos agentes, cuyo ámbito de actuación abarca las comarcas de Sarria, Monforte, Chantada y también Quiroga.
En esta labor, de la que "realmente no desconectas", cuentan con el apoyo de las patrullas de seguridad ciudadana, sin las cuales "no podríamos hacer nuestro trabajo", aclaran, porque son las primeras en acudir ante una alerta y las que están 24 horas con la víctima en el supuesto de riesgo extremo.
Destacan también la colaboración con los Centros de Información a la Mujer (CIM), con los que trabajan "mano a mano", junto con los servicios sociales de los Ayuntamientos, a los que acuden para dar soluciones habitacionales en caso de necesidad, dado que cuentan con recursos económicos para ello a través del pacto de Estado contra la violencia de género.
EQUIPO VIOGEN DE LA COMPAÑÍA DE LA GUARDIA CIVIL DE MONFORTE DE LEMOS
La experiencia acumulada a lo largo de los años le permite a esta unidad confirmar que no existe un perfil de víctima sino que "cualquier mujer" podría verse afectada. "Al final es un problema social y da igual el estamento en el que estés", comentan los agentes, quienes consideran por ello muy importante la labor de prevención que se realiza a través de charlas en centros educativos, con asociaciones o ayuntamientos, que posibilitan alertar, por ejemplo, sobre "formas de control" dentro de la pareja que pueden tratarse como "conductas normalizadas" pero que suponen un claro riesgo.
Los agentes de VioGén son conscientes de que "dar el paso para denunciar no es fácil", pero animan a las mujeres en esta situación a hacerlo y "no quedarse calladas". Quieren transmitir el mensaje de que no están solas, que "hay recursos y muchos apoyos".
Del mismo modo, aconsejan a la ciudadanía en general que "quien tenga conocimiento de algo que lo diga, que no se calle por miedo", porque al final "esto se consigue con la ayuda de todos".
Según aprecian, el nivel de denuncias se mantiene en cifras similares, pero existe menos inactivación de casos. Además, recuerdan que los períodos más críticos son los vacacionales, cuando la convivencia en pareja es mayor.
Por último, el equipo VioGén agradece el reconocimiento a su trabajo que realizó el Concello de Sarria en redes sociales y hace extensivo el premio recibido a "todos los miembros de la compañía". Esta distinción, dicen, ayuda a dar visibilidad a su labor y a que las víctimas sepan "que hay equipos específicos".
Por Ana Casanova
Publicado en EL PROGRESO - 12-01-2026












































































