
La Patente de Navegación fue recibida por el jefe del Grupo Marítimo del Estrecho, teniente coronel de la Guardia Civil Eduardo Lobo, en el propio buque.
La Patente de Navegación tiene su origen en los antiguos Reales Pasaportes, que comenzaron a ser emitidos por la Corona a finales del siglo XVI. Otorgada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y expedida por la Dirección General de la Marina Mercante, es el documento que autoriza al buque para navegar por los mares bajo pabellón español y legitima al Capitán para el ejercicio de sus funciones a bordo de dicho buque.
Todo buque o embarcación con un tonelaje de arqueo igual o superior a 20 Toneladas de Registro Bruto, TRB, una vez inscrito definitivamente, deberá ir provisto, obligatoriamente, de su correspondiente patente de navegación, que estará bajo la custodia del Capitán o Patrón.












































































