
Del 19 al 22 de marzo de 2026, la ciudad imperial de Toledo se convirtió en el corazón palpitante de la LXXVII Asamblea Nacional de la Asociación de los Antiguos Alumnos de los Colegios de la Guardia Civil.
Bajo el emotivo lema “Toledo, Imperio Polilla”, cientos de antiguos alumnos —conocidos cariñosamente como “polillas”— regresaron a un espacio de fraternidad, memoria y compromiso renovado.
Un evento que, más allá de su programa oficial, fue un homenaje vivo a los valores que forjaron su juventud: lealtad, disciplina, esfuerzo y, sobre todo, ese “espíritu polilla” que late en el corazón de cada uno de ellos.
La cita comenzó el jueves 19 con la recepción de los asambleístas y la entrega de acreditaciones, seguida de un cóctel que ya anticipaba el ambiente de reencuentro, en el que estuvieron presentes el Alcalde de Toledo, Carlos Velázquez Romo, el General Jefe de la Zona de la Guardia Civil de Castilla la Mancha, Francisco Javier Vélez Alcalde y el Coronel Jefe de la Comandancia de Toledo, José María Gil Armario, que dieron un cálido saludo de bienvenida a los asambleístas, un gesto que subrayó el vínculo permanente entre la Asociación, la propia Guardia Civil y la sociedad civil.
El viernes, la jornada se llenó de luz y color con la visita diurna al Parque Temático Puy du Fou España, un almuerzo de hermandad y una panorámica de Toledo que permitió contemplar la ciudad desde sus mejores miradores.
La noche cerró con una cena-bufet, donde la conversación fluía entre recuerdos compartidos.
El punto culminante llegó el sábado con la celebración de la LXXVII Asamblea General Fundacional. En ella se reorganizó la nueva Junta de Gobierno: varios cargos cesaron y otros fueron nombrados, permaneciendo en sus puestos la Presidenta Nacional, Carmen Corpas Betancur, y el Vicepresidente Jesús Ramilo Guijarro.
Por la tarde, los participantes recorrieron el Toledo monumental, disfrutaron de un almuerzo-bufet y se prepararon para el momento más solemne: la Cena de Gala.
Unas trescientas personas, llegadas de las distintas delegaciones de toda España, llenaron el salón. Presidían el acto la Presidenta Nacional Carmen Corpas Betancur, acompañada de la nueva Junta de Gobierno y del coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo.
En su alocución, la Presidenta recordó con emoción aquellos colegios donde “muchos de nosotros nos formamos y donde se forjaron unos lazos que nos convirtieron en verdaderos hermanos y que se han venido manteniendo de forma indeleble para toda la vida”.
Puso en valor el sentido profundo de la Asamblea: “dar nuevo brillo a los valores que nos unen, la lealtad, el compromiso y sobre todo el espíritu polilla que define a cada uno de nosotros y que llevamos impreso en nuestro corazón el legado de esfuerzo, disciplina y vocación de servicio”.
Con voz serena y mirada agradecida, Carmen Corpas Betancur rindió homenaje a todos los presentes: “Vuestra presencia es lo que hace verdaderamente grande esta reunión”. No olvidó a quienes, por distintas circunstancias, no pudieron asistir, ni a los socios más jóvenes. “El principal activo de la asociación son todas las personas que forman parte de la misma”, afirmó, y dirigió un mensaje claro donde los esfuerzos deben orientarse siempre hacia el compañero, “mostrando con ello el verdadero significado de la palabra compañerismo y fraternidad”.
Durante la velada se entregaron los títulos de Socios de Honor, Menciones Honoríficas y Premios de Fidelidad a varios miembros, “como manifestación del agradecimiento de la Asociación a quienes han trabajado incesantemente por mantener vivo el espíritu que impregna la propia asociación”.
La Presidenta subrayó que “lo verdaderamente importante en esta celebración es disfrutar de la oportunidad de compartir momentos entrañables y recordar experiencias pasadas, además de tener tiempo para hacer un alto en el camino y, con la vista puesta en el futuro, renovar nuestro compromiso”.
Especialmente emotivo fue el agradecimiento a la Delegación de Toledo y a su presidente-delegado, Juan Corcuera, y a todo su equipo: “Gracias Juan y a todo tu equipo por el excelente trabajo que habéis venido realizando durante dos años para preparar esta asamblea”.
Cerró su intervención pidiendo un aplauso “desde el respeto y la gratitud para todos los que formáis parte de una Asociación que sigue creciendo y fortaleciéndose sobre la base del ejemplo y del espíritu que un día recibimos de unos humildes guardias civiles a quienes nosotros tenemos el honor de llamar padres”.
El broche de oro fue la entrega del Pendón de la Asociación. El Presidente-Delegado del Grupo de Toledo, anfitrión de esta edición, lo traspasó al Presidente-Delegado del Grupo de Palencia, que acogerá la LXXVIII Asamblea Nacional en 2027. Un gesto simbólico que sella la continuidad y el compromiso de seguir tejiendo la red de “polillas” por toda España.
EL domingo 22 se ofreció una Misa de acción de gracias en la Catedral de Santa María de Toledo, única catedral primada de España, oficiada por el Arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves y a la que asistió el general Jefe de la Zona de la Guardia Civil de Castilla La Mancha, acompañando a los polillas antes de su despedida de la capital imperial.
Esta LXXVII Asamblea no fue solo un encuentro logístico o protocolario. Fue, como bien expresó su Presidenta, un momento para “hacer un alto en el camino” y mirar al futuro con optimismo y determinación.
En un mundo que cambia a gran velocidad, los antiguos alumnos de los Colegios de la Guardia Civil demuestran que los lazos forjados en la juventud, bajo el ejemplo de aquellos guardias civiles que trasmitieron a sus hijos sus propias virtudes, siguen siendo el mayor tesoro: indestructibles, vivos y capaces de iluminar cualquier “imperio” que decidan conquistar.
“Toledo, Imperio Polilla”, quedará grabado en la memoria de todos los que participaron. Porque, al final, lo que une a estos hombres y mujeres no es solo un pasado común, sino un presente de fraternidad y un futuro de lealtad al legado recibido.
La próxima cita ya tiene nombre: Palencia 2027. Y allí, sin duda, volverán a brillar los mismos valores.










































































