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La Guardia Civil, pilar fundamental del Estado de Derecho en España, atraviesa un momento de profunda indignación ante los ataques que está sufriendo la Unidad Central Operativa (UCO).

Las principales asociaciones profesionales del cuerpo —Unión de Oficiales (UOGC), Asociación de la Escala de Suboficiales (ASES-GC), JUCIL, Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Asociación Profesional de Cabos (APC-GC), Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) e Independientes de la Guardia Civil (IGC)— han alzado la voz en un comunicado conjunto el pasado 4 de junio de 2025, denunciando lo que consideran un ataque directo a la Unidad Central Operativa (UCO) y el “inadmisible silencio” del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Guardia Civil.

Un ataque a la UCO, un ataque al Estado de Derecho

La UCO, reconocida por su excelencia en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, se encuentra en el ojo del huracán. Según el comunicado, la unidad está siendo sometida a “presiones injustificadas” por parte de “personas encausadas, mediadores políticos e incluso del propio Gobierno”. El detonante de esta reacción unánime ha sido la filtración de audios de Leire Díez, militante socialista, en los que se evidencia un intento de obtener información comprometedora contra el teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción de la UCO. Este episodio no es aislado, sino que se suma a una serie de movimientos que las asociaciones interpretan como una estrategia para minar la autonomía de la Guardia Civil.

El comunicado no escatima en críticas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien exigen una condena pública y explícita de estas injerencias. La ausencia de una respuesta clara por parte de los responsables de Interior y de la Guardia Civil, es calificada por las asociaciones como un “silencio inadmisible” que no solo deja desprotegidos a los agentes de la UCO, sino que proyecta una imagen de “falta de liderazgo y compromiso” con la defensa de la institución. Este mutismo es percibido como el intento de debilitar a una unidad que ha investigado casos de gran calado, incluyendo aquellos que afectan al entorno más próximo del presidente del Gobierno.

Las asociaciones profesionales no dudan en señalar un contexto más amplio de deterioro institucional. Desde la llegada del PSOE al poder en 2018, denuncian una “purga sistemática” contra altos mandos de la Guardia Civil, especialmente de la UCO. La reciente eliminación de la Oficina de Relaciones Informativas (ORIS) del Ministerio del Interior es vista como un paso más en esta dirección, interpretada como un intento de controlar la narrativa y limitar la capacidad de la Guardia Civil para operar con autonomía.

La UCO, en particular, se ha convertido en un blanco recurrente debido a su papel esencial en investigaciones sensibles. Investigaciones que han puesto en el punto de mira a figuras cercanas al poder, que parecen haber desatado una reacción que las asociaciones consideran intolerable. Según las asociaciones, los guardias civiles se han convertido en “moneda de cambio”.

El comunicado conjunto es, ante todo, un grito de apoyo incondicional a la UCO y al teniente coronel Balas. Las asociaciones destacan la “profesionalidad y excelencia” de esta unidad, que ha demostrado un compromiso intachable en la lucha contra la corrupción, sin importar quién esté en el punto de mira. Este respaldo no es solo un acto de solidaridad entre compañeros, sino una advertencia clara: cualquier intento de interferir en el trabajo de la UCO es un ataque directo al Estado de Derecho y a los valores que la Guardia Civil representa.

La unión de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil es un ejemplo de fortaleza y cohesión en un momento crítico. Desde Tribuna Benemérita, nos sumamos a su exigencia de justicia y transparencia. La UCO no puede ni debe ser un instrumento al servicio de intereses políticos; su labor es un pilar esencial para garantizar que nadie esté por encima de la ley, porque cuando la Guardia Civil es atacada, es la democracia misma la que está en peligro.