
La Guardia Civil difunde en redes sociales un mensaje claro a los motoristas: "Disfruta del ocio, pero no olvides lo más importante: garantizar tu seguridad".
Cuando las temperaturas mejoran, podemos encontrarnos en cualquier vía española con los más "descuidados". Esos que deciden salir en moto con prendas cortas que dejan descubiertas extremidades y que, además, reducen el número de otro tipo de protecciones. En cambio, estas no sobran a ningún conductor durante los meses de frío.
Por ello, la Guardia Civil ha utilizado su cuenta de 'X' para recalcar la importancia que tienen los elementos de seguridad que deben llevar los motoristas en cualquier época, porque un accidente trae consecuencias similares en cada una de las cuatro estaciones.
¿Qué elementos tienen que llevar los motoristas?
La Benemérita indica que deben ir equipados "de pies a cabeza". Es decir, tienen que llevar casco homologado, chaqueta, guantes, pantalones y botas técnicas; además, aclaran que "incluso si hace buen tiempo".
Por otro lado, recuerdan que los motoristas deben hacerse ver ante el resto de usuarios de la vía mediante el uso de las luces del vehículo y los elementos reflectantes que pueden incluir tanto en las prendas de ropa como en la moto.
¿Por qué hay que llevar ropa larga incluso cuando hace calor?
Sin protección, el contacto directo con el asfalto puede provocar abrasiones graves en la piel. En caso de accidente, estas heridas deben limpiarse en profundidad para evitar infecciones, un proceso especialmente agresivo debido a la suciedad que queda incrustada en la piel del motero tras arrastrarse sobre la carretera.
De esta forma, la exposición sin protección incrementa tanto la gravedad de las lesiones como la dureza del tratamiento posterior (que incluye un cepillo de cerdas que se pasa por la piel para retirar los materiales en contacto).
Otras recomendaciones de la Guardia Civil para motoristas
La Guardia Civil, en línea con las indicaciones de la Dirección General de Tráfico, recomienda también a los motoristas adoptar una postura relajada durante la conducción: Codos próximos al cuerpo y rodillas apoyadas en el depósito de combustible para mejorar la estabilidad y el control de la moto.
Una posición que, además, favorece la aerodinámica, lo que contribuye a una conducción más fluida y segura, especialmente a velocidades más altas.











































































