En julio de 1995, durante las guerras de Yugoslavia, las tropas serbiobosnias masacraron a buena parte de los bosnios que habían encontrado refugio en la ciudad de Srebrenica, frente a la inacción de los cascos azules neerlandeses, que alegaron la imposibilidad de proteger a esos refugiados.
Sin embargo, los cascos azules españoles demostraron dos años antes que si era necesario, podían enfrentarse a las guerrillas que campaban por Bosnia











































































