
En 2015 el pintor catalán Augusto Ferrer Dalmau, quiso riendir tributo al momento en que los soldados del Tercio español descubren en Empel (Holanda) la imagen de la Inmaculada antes de la batalla del 8 de diciembre de 1585

El misterioso «milagro» que evitó la derrota de un Tercio español en el monte de Empel (Holanda) el 8 de diciembre de 1585 es el tema elegido por el pintor de batallas Augusto Ferrer-Dalmaupara su cuadro que se exhibe en la Academia de Infantería en Toledo.
De este modo, el pintor barcelonés rinde honor al momento en que los españoles del Tercio de Bobadilla, rodeados por las fuerzas protestantes, encontraron enterrada una imagen de la Inmaculada pintada en madera el día previo a la decisiva contienda.
Es precisamente ese momento el que representa el cuadro en que el fango, la sangre y la fe de los soldados se funden ante la cita con la batalla en la que todo se pensaba adverso. Finalmente una helada de los ríos que rodeaban el montel Empel propició la victoria española. Por este hecho la Inmaculada Concepción es la patrona de la Infantería del Ejército de Tierra.

Detalle del cuadro de Ferrer-Dalmau











































































