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GRUYERE 4 9 2019 SUIZA 7

Me levanto sobre las 7h de la mañana, me ducho y bajo a desayunar,subo a la habitación,cojo la maleta y marcho al aeropuerto de Ginebra a recoger el coche de alquiler que lo tenía reservado para las 9:30h.

Llegué sobre las 9h y había bastante cola aunque luego tardó poco, en unos 30 minutos ya tenía todo arreglado y lista para recoger el coche.La reserva la hice a través de Booking con Unirent y a su vez con Europcar.Me costó 193+82,95=275,99 euros con cobertura premium los seis días y con un depósito de 350 euros que luego te devuelven una vez entregado y verificado el coche de que todo este correcto.Yo contraté un Skoda Citigo y al final me dieron un Volvo V40 con GPS, todo mucho mejor de lo esperado y contratado, así da gusto. Ya me pongo en marcha y antes de llegar a mí nuevo destino, hago algunas paradas para hacer algunas fotos y ver este maravilloso paisaje junto al Lago Leman y las montañas.

Me voy acercando a uno de los pueblos más famosos de Suiza y los paisajes de alrededor son de infarto, que color!!!!! 

Al rato, vuelvo a parar y me bajo cerca de una granja y cotilleo un poco por los alrededores.Justo enfrente hay unas vacas preciosas que se arriman a mirarme, que paisajes, me quedo embobada 

Un poco más adelante hago una breve parada en la fábrica de quesos La Maison du Gruyères.No entro a visitarla, sólo veo por los cristales y entro en la tienda.Son varios miles de toneladas de queso Gruyeres las que se producen al año en esta fábrica que esta situada en la localidad de Pringy.

Cojo el coche y a pocos metros se encuentra el parking de Gruyeres,es de pago (creo que costaba 1 euro), yo no pagué nada porque no ví a nadie controlando y además no llevaba suelto, me arriesgué.Lo dejé aparcado y me fuí.Aquí tenéis el panel informativo del pueblo de Gruyere y a la izquierda Les Grands-Chemins por odnde subí.

Desde el cual obtienes impresionantes vistas del valle.

Gruyères es una pequeña ciudad medieval de cuento, con un castillo y tres museos totalmente distintos.En Gruyeres se juntan 800 años de historia y cultura regionales con alienígenas ganadores de Oscar y esculturas budistas.Esta antigua residencia de condes se sitúa sobre una colina, arriba del río Saane. Los primeros asentamientos humanos se remontan al Paleolítico, ya en los inicios de nuestra era las colinas de Gruyeres fueron ocupadas por los romanos.A partir del año 888, y durante dos siglos y medio, la villa estuvo controlada por el Reino de Borgoña.El encanto de la ciudad también radica en su exquisita gastronomía y la demostración de la elaboración moderna de quesos.Entro por este arco de la muralla a la ciudad medieval donde accedes a una especie de patio.

Antes de cruzar el arco, a la izquierda hay una pequeña escultura de una niña y una cabra "La Chevrière".Durante la guerra de Everdes (1349),llamado así por el señorío de Othon, vasallo del conde de Gruyères,una violenta batalla opone a los gruériens a los friburgueses con la ayuda de las tropas bernesas que marchaban de noche en la colina de Gruyères. Las mujeres están solas con sus cabras dentro de la ciudad sitiada.La leyenda dice que una mujer tuvo una idea loca: "Adjuntar antorchas a los cuernos de cabras y vamos a llevarlos al pueblo bernés ".Liberado por la puerta de Belluard,el rebaño corre cuesta abajo en medio de la noche. Bernese huye ante este ejército del diablo quien vuela al rescate de los Gruériens.

Una vez cruzas el arco es como si retrocedieras al pasado.

Aquí mismo, a la derecha se encuentra la Puerta Belluard ,una antigua puerta de la fortificación adornada con las figuras de dos míticos guerreros de la zona, Clarembaux y Bras de Fer, que según cuenta la leyenda repelieron ellos solitos el ataque de los berneses durante la Guerra de Everdes en el año 1349.

Al cruzarla, accedes a la calle principal del pueblo, La Rue du Burg donde hay una fuente octagonal que se construyó en 1755 y es punto principal donde hacerse fotos ya que sale prácticamente todo el pueblo.

También esta llena de tiendas de souvenirs, restaurantes y hoteles.Sus fachadas y lo bonito que están adornadas merecen recrearse con la vista.

Al final de la calle, se encuentra El Calvario.Es del siglo XVI y fue utilizado como tienda de sal,sauna,puesto de guardia y estación de bomberos y en la actualidad una galería de arte en la que artesanos exhiben sus obras.En su fachada se muestra a Cristo en la cruz, acompañado por la Virgen María y San Juan. Destaca por su tejado que recuerda a los antiguos chalets alpinos.

Gruyères en la antigüedad tuvo un personaje muy importante,no fue conde pero estuvo muy relacionado con él, su nombre era Girard de Chalamala,bufón de Pedro IV, el último conde de Gruyères. Este hombre amasó una gran fortuna y llegó a tener más influencia que el mismísimo conde, era conocido por su peculiar "maraca" realizada con plumas de pavo real y al morir quiso dejar en herencia todas sus deudas, su máscara y su traje a Pedro.Esta es la fachada de su casa,construida en 1531 de estilo renacentista.

Restaurante Le Chalet con bonita decoración.

En el lado derecho del restaurante hay otro arco por donde accedes a una pequeña plaza donde se encuentra el famoso Giger Bar,un bar temático y modelado por el artista suizo HR Giger.Hay tres bares en todo el mundo, dos en Suiza y otro en Tokio.El interior de las barras está inspirado en su estilo biomecánico , como se muestra en las películas de Alien. El prominente diseño de la silla Harkonnen con respaldo alto fue originalmente pensado como un trono Harkonnen para un proyecto de película Dune abandonado.Por lo visto esta prohibido hacer fotos en su interior si no consumes, yo entre e hice algunas, eso sí, disimuladamente por si me decían algo ya que no iba a consumir porque los precios son un poco caros de ahí que no estén bien centradas ni sean de buena calidad.Ubicado en el Castillo St Germain, es el único museo del mundo dedicado al universo Alien.En 1990 se expuso una muestra del trabajo de H. R. Giger en el cercano Castillo de Gruyeres, el artista quedó enamorado de la villa y decidió montar una exposición única para su obra.

Esculturas que hay fuera del museo.

Bonita fachada junto al museo y bar Giger.

Aquí mismo, también se encuentra la Estupa de Chörten, Museo Tibetano.Fue inaugurado en el año 2009 en el interior de la Capilla de San José, es junto con el Museo H.R Giger uno de los más llamativos de la región.Fue creado por la Fundación Alain Bordier como un espacio donde preservar una importante colección de esculturas, pinturas y otros objetos budistas que si hubieran permanecido en el Tíbet habrían sido expoliados.

Continuo ascendiendo hasta el imponente castillo dejando a mano derecha la antigua escuela regional que fue construida en el año 1650,el edificio que hoy en día se puede ver es una reconstrucción ya que en 1925 se quemó totalmente, algunas de sus ventanas fueron rescatadas y reutilizadas.

Avanzo y aparece ante mí el espectacular Castillo de Gruyère, es precioso 

A la derecha se encuentra el punto fotográfico Grand Tour, en toda Suiza encontrarás muchísimos donde hacer fotos del lugar.

Comienzo a subir por el camino para acceder al castillo, según vas subiendo, las vistas son espectaculares.Desde este punto se puede ver la Iglesia Saint-Thèodule.Sus orígenes son de 1254, aunque un gran incendio causado por un rayo en 1679 la dejó prácticamente destruida y tuvo que ser reconstruida. A su lado se encuentra el cementerio.Este templo fue construido a mitad del siglo XIII por orden del conde Rodolfo III de Gruyères. Del templo original aún queda una de las 9 campanas que se la conocía como Campana de la agonía,encargada de avisar del fallecimiento de un nativo de la villa.

Atravieso el arco de acceso al castillo y antes de ir a pagar la entrada, vuelvo hacer más fotos, es que allá donde mires es una postal 

A la derecha del arco hay un mirador con vistas que cortan el hipo y una escultura con lanceros.

Saco la entrada que no recuerdo si fueron 10 euros al cambio.La visita fue prácticamente en solitario, apenas me crucé con 4 personas, una gozada la verdad.Su belleza y encanto medieval lo convierten en uno de los lugares más visitados de Suiza.La construcción del castillo de Gruyères no está del todo clara, parece que fue sobre el siglo XI. Durante los siglos venideros fue propiedad de los condes de Gruyères hasta que finalmente en el siglo XVI se arruinaron y pasó a manos de los Corregidores de Friburgo durante dos siglos y medio hasta finales del siglo XVIII. Más tarde fue propiedad de otras familias hasta que en el año 1993 una fundación se encargó de su conservación y gerencia.Su momento histórico más importante se da en el año 1476 cuando el conde Luis participó en la famosa batalla de Morat, que significó la derrota de Carlos el Temerario a manos de los confederados suizos.De esta época data la modernización y reforma del castillo, entre cuyas principales novedades, se encuentra la construcción de la explanada y la capilla o la instalación de la escalera de caracol.Según entras al castillo,das a un patio grande y a la derecha están las taquillas y a la izquierda unas esculturas una fuente de 1900.

Preciosa escultura redonda de bronce de Venus con caracoles y cuerpos desnudos entrelazados.

Accedo por este arco y paso al patio interior del castillo.

En la planta baja, podréis encontrar la sala de la Guardia, el antiguo arsenal o la cocina, donde destaca la chimenea, el horno para hacer pan, la colección de ollas o los ganchos para colgar las marmitas.

Sala de armaduras y capas.

En la segunda planta hay diferentes estancias pobladas de pinturas, murales, tapices y mobiliario de época, como la Sala de los Corregidores, la de Borgoña o el salón de los Condes de Gruyères, todas ellas ricamente decoradas y amuebladas.

Paso o otras sala dormitorios,llena de tapices y vidrieras preciosas.

Sala de exposición de cuadros, muy bonitos y coloridos.

Al final de la sala te encuentras una puerta que da a una terraza donde se ven los jardines de estilo francés del castillo.Una maravilla de vistas y rodeado de la muralla y dos torres.

Colorida sala en verde.

Otra de las salas del castillo con adornos de animales en las paredes.

Para mi gusto estos salones son los más bonitos y coloridos de todo el palacio, que maravilla de pinturas y cristaleras.

Otras salas con cuadros y un aparador con vajillas decorativas.

Sales y vas a dar a una pasarela de madera que bordea todo el patio por donde hemos entrado a las cocinas.

Preciosas vistas de las torres del castillo y a través de una de sus ventanas de piedra, vistas al exterior.


En el lado izquierdo de la pasarela de madera, te encuentras una pequeña puerta que accedes a una estrecha escalera de hierro de caracol donde puedes ver cuadros muy originales.

Subo por la escalera de caracol hasta la tercera planta y en el techo puedes ver estos cuadros bonitos.

Desde aquí también se obtienen buenas vistas de distintas partes del castillo.

Ya voy bajando y haciendo alguna fotos más (como llevo pocas ).

Ya abajo le hago otra fotito a la fuente de piedra que hay en la entrada, esta vez de frente y algunas esculturas y demás que antes no le hice.

Al final del patio hay una pequeña iglesia y un torreón.

Pasada la iglesia te encuentras este arco y parte de la muralla con unas escaleras que acceden a la muralla con vistas a los jardines, luego subiré, ahora voy al jardín.

Jardines del castillo con distintas variedades de flores.

Después de una hora de visita tranquila al castillo y prácticamente sola, retrocedo sobre mis pasos para ir al centro del pueblo, continuo haciendo algunas fotos de otros detalles que se me han pasado como este bonito rincón.

Ya de nuevo en La Rue du Burg, hago más fotos, esta vez en sentido contrario al de antes y ahora con vistas a Le Moléson.

Ahora hay mucha menos gente que antes, que la verdad la mayoría estaba en los restaurantes comiendo y en las tiendas comprando.Es lo bueno de no venir en fechas de temporada alta, todo más relajado, como a mí me gusta.Termino de ver rincones nuevos del pueblo o con otras perspectivas.

Ahora vuelvo al coche por otro camino diferente por el cual ves estas preciosas ovejas marrones y al final del camino llegas a una pequeña capilla.

Vistas del parking y los alrededores.

Una vez abajo, miro por si acaso me han multado y nada pongo rumbo a mi próximo destino.Sin duda alguna, Gruyères merece una visita, sí o sí, por algo es uno de los pueblos más bonitos de Suiza y los paisajes de alrededor ayudan a que así sea.