
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, felicitó por el éxito policial a los agentes de la Comandancia de La Coruña y de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil que participaron en el esclarecimiento del homicidio de Elisa Abruñedo, ocurrido hace diez años en Cabanas.
El delegado, acompañado de la subdelegada en la provincia, María Rivas, se trasladó al cuartel de Lonzas, donde mantuvo un encuentro con los guardias civiles que participaron en la investigación para poner en valor «a perseverancia e o tesón» durante estos años que permitieron la detención del presunto asesino.
Durante el encuentro, en el que participaron el general jefe de la Guardia Civil en Galicia, Miguel Ángel González, el jefe de la Comandancia en La Coruña, el coronel Fernando Pedreira, el delegado destacó que «tras mucho trabajo y esfuerzo» consiguieron poner fin a un caso muy difícil «que tanto preocupó a la sociedad gallega».
En este sentido, destacó la importancia de la resolución de este caso por un doble motivo: por un lado, para dejar claro que nunca se deja de investigar y que los delicuentes siempre son perseguidos; y, por el otro, porque permite enviar un mensaje de tranquilidad a la sociedad de que «los criminales acaban en prisión». Por todo, se refirió a los agentes como «un orgullo para Galicia, demostrando la profesionalidad, entrega y dedicación que caracteriza a la Guardia Civil».










































































