
La Guardia Civil le sorprendió, ya de noche, en la entrada del club al poco de asaltar la estación de servicio de Villalbilla con una supuesta arma que ocultaba en una caja de cartón
La Guardia Civil logró dar caza a un hombre de unos 30 años al que la Policía Nacional buscaba desde primera hora de la tarde tras asaltar una farmacia en la capital burgalesa
La ruta delictiva de este sujeto arrancó el jueves, en torno a las 17:30 horas, en la farmacia de la calle Madrid ubicada frente al monasterio de San Agustín. En esa ocasión, amenazó al responsable del establecimiento a punta de navaja y consiguió huir sin ser detenido.
Horas más tarde, ya en Villalbilla, el atracador decidió hacer lo mismo en la estación de servicio de Repsol de la carretera N-120, en el polígono industrial El Clavillo, a escasos 300 metros del club en el que finalmente fue detenido. El atracador irrumpió en la gasolinera en evidente estado de nerviosismo y amenazó al personal con una caja de cartón en la que, presuntamente, ocultaba un arma.
Tras el atraco prosiguió su camino hasta el club de alterne. Y fue allí, precisamente, donde fue detenido por la Benemérita después de que los empleados de la estación de servicio diesen la voz de alarma.
Tras su detemción, la Guardia Civil ha iniciado una investigación para esclarecer los motivos que llevaron a esta persona, a priori con problemas de toxicomanía, a cometer dos atracos en tan poco tiempo.










































































