
Después de la detención de los cinco empleados, quienes, según las víctimas, podrían haber registrado algunas de las agresiones, se confiscaron sus teléfonos móviles para buscar posibles grabaciones.
Las torturas, humillaciones y agresiones sexuales que presuntamente sufrieron al menos dos internos del Centro de Atención a Menores de Ateca podrían haber sido documentadas en fotografías o grabaciones.
Existen indicios que sugieren esa posibilidad, por lo que la Guardia Civil está analizando el contenido de cuatro teléfonos móviles como parte de su investigación.
Los teléfonos fueron intervenidos durante las detenciones de I. R. M., A. A., M. B., Y. B., cuatro trabajadores, y A. R. A., director de las instalaciones, a quienes la jueza del Juzgado de Instrucción número 2 de Calatayud dictó prisión provisional el pasado viernes.











































































