
Se espera que tanto la aerolínea como el comandante presenten una denuncia formal, lo que podría derivar en sanciones de extrema gravedad para los pasajeros involucrados.
La pasada semana, un vuelo de la aerolínea Vueling que cubría la ruta entre Barcelona y Málaga se vio envuelto en un incidente que obligó a desalojar a todos los pasajeros a bordo: una disputa por la presencia de galletas en el suelo de uno de los asientos.
Según ‘MálagaHoy’, la situación tuvo su origen cuando una mujer, que viajaba acompañada de un hombre, protestó en repetidas ocasiones por la suciedad que encontró en la zona donde tenían asignados sus asientos.
Después de ser informada la azafata de la situación, pidió disculpas a la pasajera, explicándole que la rapidez del proceso de limpieza entre un vuelo y otro podía haber dejado algunos residuos en la aeronave. Incluso, la invitó a presentar una reclamación formal si lo consideraba oportuno.
Indignada con la respuesta de la tripulación, la pasajera tomó la decisión de cambiarse a un asiento con mayor espacio, el cual tenía un coste adicional. No obstante, tras ser avisada por el equipo de vuelo de que este cambio no estaba permitido sin abonar el suplemento correspondiente, la mujer se negó a regresar a su asiento original.
Tanto la pasajera como su acompañante adoptaron, en ese momento, una actitud desafiante y negándose a cooperar con las indicaciones de la tripulación. Ante la situación generada, el comandante del vuelo se vio obligado a solicitar la intervención de la Guardia Civil para gestionar el conflicto.
Los agentes se presentaron a bordo, pero la pareja persistió en su negativa a abandonar el asiento de mayor categoría sin pagar el extra correspondiente. Para evitar mayores complicaciones, el comandante desalojó a todos los pasajeros del avión, generando un retraso y alterando los planes del resto de pasajeros.
La pareja, finalmente, fue expulsada del vuelo.
Los hechos quedaro a la espera que tanto la aerolínea como el comandante del vuelo presenten una denuncia formal, lo que podría derivar en sanciones de extrema gravedad para los pasajeros involucrados.












































































