
El día 24 de junio de 2024 una persona alertó que estaba escuchando el llanto de unos animales en el interior de un contenedor de basura.
Tras acudir la Policía Municipal de Collado Mediano, comprobaron que se trataba de 3 cachorros de perro, uno de ellos muerto.
Los agentes se entrevistaron con dos testigos más, uno de los cuales confirmó que en su casa tenía dos perras y que una de ellas había dado a luz, sobreviviendo solamente un cachorro y que los demás se los había comido la madre.
De tales hechos se dio conocimiento al Equipo del Seprona de la Guardia Civil que, tras cotejar mediante las pruebas de ADN de las dos perras y los cachorros, se estableció una compatibilidad materno/filial entre una de las perras y los dos cachorros que sobrevivieron.
Finalmente, se investigó al varón por un delito contra el maltrato animal, mientras que los cachorros fueron acogidos por una familia de la localidad de Galapagar.











































































