
Para cometer los ilícitos, guardaban medidas de seguridad y usaban prendas de vestir simulando ser trabajadores de las empresas objeto de robo. Los detenidos vendían el material sustraído en establecimientos de reciclaje de metales, utilizando documentos de identidad a nombre de otras personas que habían sido denunciados como sustraídos o extraviados.
- Se les imputan delitos de robo con fuerza, hurtos, hurtos en tentativa, usurpación de identidad y pertenencia a grupo de criminal
- Además, se ha investigado al propietario de un centro de reciclaje por supuesto delito de receptación
8 de abril de 2025.- El Equipo de Policía Judicial y Equipo Roca de la Guardia Civil de Ejea de los Caballeros ha llevado a cabo la denominada operación “IRONHIDE” que ha finalizado con la detención de un grupo criminal dedicado a la sustracción de materiales metálicos en varias empresas de la provincia de Zaragoza.
La operación se inició el pasado mes de febrero tras la comisión de varios ilícitos en una empresa de la localidad de Tauste, cometidos en diferentes días, en los que se sustrajeron perfiles de aluminio valorados en más de 30.000 euros.
Tras el estudio de la información recabada por los especialistas de Policía Judicial se pudo determinar que los tres hechos delictivos se habrían efectuado por varias personas que, haciendo uso de diferentes vehículos, accedieron a las instalaciones de manera ilícita y sustrajeron el material metálico.
Hechos que se produjeron en momentos en los que la empresa estaba cerrada al público y en los que los autores portaban prendas de vestir similares a las de los trabajadores de la sociedad, todo ello con la finalidad de evitar levantar sospechas.
Además, se realizaron inspecciones en centros de reciclaje donde se podría haber vendido el material sustraído, logrando localizar que, en uno de ellos, ubicado en el término municipal de Zaragoza, se habían efectuado ventas de mercancía similar a la sustraída, durante los dos días posteriores al último robo cometido en la empresa denunciante. En dicha instalación se localizó parte del material y, el resto, en un centro de reciclaje diferente, que fue vendido por el propietario que recibió los perfiles en primera instancia.
Se comprobó que los perfiles metálicos habían sido vendidos por los sospechosos de los robos, utilizando para su venta dos documentos de identidad a nombre de otras personas, haciendo creer los vendedores al propietario de la chatarrería que pertenecían a familiares suyos. Tras la comprobación de estos documentos por la Guardia Civil, se verificó habían sido denunciados como sustraídos o extraviados.
Asimismo, los cobros de la mercancía vendida se realizaron en dinero en efectivo por un valor inferior a los 1000 euros, cada porte, lo que suponía evitar que se pagaran mediante transferencia en la que quedarían plasmados los datos bancarios de los vendedores. Los perfiles sustraídos que se hallaban en las dos empresas de reciclaje fueron recuperados por los especialistas y entregados posteriormente a su propietario.
Continuando con la investigación en la que se obtuvo la identidad de los presuntos autores de los ilícitos, se comprobó que los mismos habrían cometido otros hechos de similares características en otras dos empresas, durante el presente año (uno de ellos en Erla y otro en Cariñena) donde se sustrajo material susceptible de venta en los centros de reciclaje. Por todo lo anterior, el pasado viernes 4 de abril, la Guardia Civil localizó y detuvo a los cuatro integrantes de este grupo criminal, todos ellos vecinos de Zaragoza y unidos por relaciones familiares.
Los detenidos actuaron de manera coordinada para la comisión de los ilícitos, realizando un reconocimiento previo de la zona donde localizaban el material objeto de robo.
Posteriormente regresaban, haciendo uso de diferentes vehículos, accedían de manera ilícita a las instalaciones portando prendas de vestir similares a las de los trabajadores de las empresas.
Una vez sustraído el material lo vendían en centros de reciclaje, haciendo uso de documentación a nombre de otras personas, y obtenían el beneficio económico que se distribuirían entre los componentes del grupo.
A los cuatro varones, españoles, vecinos de Zaragoza, se les imputan dos supuestos delitos de robo con fuerza en las cosas, un hurto, dos hurtos en grado de tentativa, dos delitos de usurpación de identidad y pertenencia a grupo criminal.
Quedaron a disposición judicial el pasado viernes. Además, durante la operación se investigó al propietario del centro de reciclaje donde fue localizado el material, por un supuesto delito de receptación.











































































