
En una operación policial de gran envergadura, la Guardia Civil ha desmantelado un grupo criminal itinerante que operaba en Galicia, especializado en robos con fuerza en furgonetas de empresas del sector servicios.
La operación, bautizada como "RENTRAP", culminó el pasado 22 de mayo con la detención de cinco personas –cuatro hombres y una mujer, todos procedentes de Madrid– y la recuperación de herramientas profesionales valoradas en más de 70.000 euros. Los delincuentes, que utilizaban una vivienda turística en Dodro (A Coruña) como base de operaciones, fueron interceptados en la autovía A-52, en dirección a Benavente (Zamora), cuando intentaban abandonar la comunidad autónoma.
Una oleada de robos en apenas cuatro días
El grupo criminal, descrito por las autoridades como "organizado y altamente coordinado", perpetró al menos 23 robos con fuerza en vehículos comerciales entre el 18 y el 21 de mayo. Los municipios afectados incluyen Santiago de Compostela, Ames, Negreira, Brión, Vedra, Rois, Sigüeiro (Oroso), Caldas de Reis y Pontecesures, abarcando las provincias de A Coruña y Pontevedra. Según la investigación, los delincuentes accedían a las furgonetas rompiendo ventanas o forzando cerraduras, centrándose en herramientas de alto valor económico utilizadas por profesionales como fontaneros y electricistas.
La Guardia Civil, alertada por el notable incremento de robos en furgonetas estacionadas en la vía pública, inició una investigación liderada por el Área de Investigación del Puesto Principal de Milladoiro-Ames. Desde el primer momento, los agentes sospecharon que se trataba de un grupo itinerante que operaba con rapidez y precisión. Las pesquisas revelaron que los detenidos llegaron a Galicia a través de la provincia de Ourense el 17 de mayo, un día antes de comenzar su actividad delictiva, y se instalaron en una vivienda de uso turístico en Dodro, desde donde coordinaban sus desplazamientos en dos vehículos.
Interceptación en la A-52 y recuperación del botín
La intensa actividad delictiva del grupo, que perpetró más de una veintena de robos en solo cuatro días, motivó una respuesta policial inmediata. Con el apoyo de la Comandancia de la Guardia Civil de Ourense, los sospechosos fueron localizados e interceptados en la autovía A-52 por el Destacamento de Tráfico de Verín y patrullas de los puestos de Riós y Verín. En el registro de uno de los vehículos, los agentes hallaron numerosas herramientas y efectos robados, con un valor estimado superior a los 70.000 euros. Parte de este material ya ha sido identificado y devuelto a sus legítimos propietarios, aunque la Guardia Civil sospecha que la banda podría estar vinculada a más robos no denunciados, por lo que mantiene abierta la investigación.
Para facilitar la identificación de los objetos recuperados, la Guardia Civil ha trasladado el material al acuartelamiento de Milladoiro y solicita la colaboración ciudadana. Aquellas personas que sospechen haber sido víctimas de estos robos pueden contactar con el cuerpo a través del teléfono 062 o acudir al cuartel de O Milladoiro.
Delitos adicionales y antecedentes de los detenidos
Además de los 23 robos con fuerza, las autoridades han imputado a uno de los detenidos dos delitos contra la seguridad vial por conducir sin haber obtenido nunca el permiso de conducir. Otro de los arrestados enfrenta cargos por usurpación de estado civil, ya que intentó eludir a la justicia identificándose con el DNI de su hermano. Este individuo tenía tres requisitorias judiciales pendientes, dos de ellas con órdenes de ingreso en prisión.
Los cinco detenidos fueron trasladados al Puesto Principal de Verín para continuar con las diligencias, y los dos vehículos utilizados en los robos han sido puestos a disposición judicial. Todas las actuaciones han sido remitidas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Verín.
Impacto en el sector servicios y seguridad ciudadana
La operación "RENTRAP" representa un importante golpe contra la delincuencia itinerante en Galicia, un tipo de criminalidad que genera gran alarma social y afecta especialmente al sector servicios. La Guardia Civil ha destacado la relevancia de esta actuación para garantizar la seguridad tanto en áreas rurales como urbanas, protegiendo a profesionales cuyas herramientas son esenciales para su actividad laboral.
Este caso pone de manifiesto la profesionalidad y rapidez de la Guardia Civil en la respuesta a actividades delictivas organizadas, así como la importancia de la colaboración ciudadana para esclarecer este tipo de delitos. La investigación sigue abierta, y no se descartan nuevas revelaciones sobre la actividad de este grupo criminal.












































































