
Sobre las 16:30 horas se recibieron en el Cuartel de la Guardia Civil de Cangas del Narcea, varias llamadas telefónicas informando de la existencia de un incendio en una finca urbana situada en las proximidades del Convento de Monjas. Incendio que era visible desde diversos puntos de la localidad.
De forma inmediata los componentes de la patrulla de seguridad ciudadana y un componente del Seprona de la localidad se trasladaron al lugar. A su llegada, ya se encontraban en tareas de extinción bomberos de la localidad, así como Policía Local que cortaba los acceso y permitía la llegada de vehículos de emergencia.
Dado el abundante viento que se había levantado, por parte de los servicios de extinción se había interesado la presencia de medios aéreos, en concreto al lugar se desplazaron 3 helicópteros de Tineo y de Ibias.
Mientras los miembros de la Guardia Civil recabando información sobre su origen, zona afectada y posibles peligros para personas y bienes, se recibieron nuevas llamadas telefónicas, en las que dos personas, familiares de una vecina de la zona de avanzada edad que tiene una nave en la zona afectada, informaban de que pudiera encontrarse en la misma.
Aproximados los componentes de la Guardia Civil y tras verificar que la información era correcta, tras poder hablar con ella telefónicamente, se le indicó que permaneciera en el interior de la nave.
Un componente de la patrulla tras informar a los bomberos de esta nueva situación, se requiere a los helicópteros para que hicieran descargas de agua en las dos zonas afectadas por las llamas más próximas a la nave. Esta acción dirigida desde tierra a los medios aéreos, facilitó la extinción en parte del fuego en esa zona de la nave, permitiendo con ello acceder al interior en un primer momento a dos componentes de la patrulla y posteriormente uno de los bomberos con el otro miembro de la Guardia Civil.
Comprobado que la señora estaba ilesa, mostraba únicamente síntomas de haber inhalado abundante humo, se procedió en el propio vehículo de la Guardia Civil a trasladarla hasta el Hospital Comarcar Carmen y Severo Ochoa, donde tras ser reconocida fue dada de alta. Así mismo uno de los componentes de la patrulla que accedió en primer lugar, hubo de recibir igualmente asistencia debido por la inhalación también de humo.
Hay que destacar la rápida actuación, así como en la colaboración y coordinación que en todo momento se produjo entre los miembros de la Guardia Civil, Servicios de Extinción de incendios y la Policía Local.
El incendio, que se había iniciado en las inmediaciones de la nave, se había propagado monte arriba, afectando principalmente a monte bajo, matorral y algo de masa arbórea. El mismo se dio por controlado pero no extinguido a las 20:00 horas. Las primeras indagaciones indican que se trató de una quema de rastrojos que por acción del fuerte viento que se produjo, dio lugar a su propagación.











































































