
Se han localizado y aprehendido tres paquetes en una empresa de paquetería que contenían unos 5 kilogramos de picadura de tabaco, mercancía que no cumplía los requisitos legales establecidos para su circulación. La operación refuerza el control sobre el comercio ilícito de tabaco a través de internet y empresas de paquetería
16 de marzo de 2026. La Guardia Civil de Valladolid ha intervenido tres envíos postales de paquetería que contenían un total de 5 kilogramos de picadura de tabaco, en el marco de un dispositivo específico orientado a combatir el contrabando y su distribución a través de plataformas de compraventa y servicios de mensajería.
La actuación se desarrolló durante varias inspecciones realizadas en distintas empresas de paquetería de la provincia. Estos controles, que se llevan a cabo de manera periódica, tienen como finalidad detectar mercancías que puedan vulnerar la Ley Orgánica 12/1995 de Represión del Contrabando, especialmente aquellas que se comercializan al margen de los canales legalmente establecidos.
Durante dichas inspecciones, los agentes localizaron tres paquetes que levantaron sospechas por su contenido y características de envío. Tras un examen más detallado, se comprobó que la mercancía no cumplía los requisitos legales exigidos para su transporte y comercialización.
Posteriormente, y tras diversas gestiones de investigación, la Guardia Civil logró identificar al remitente, lo que permitió proceder a la aprehensión de los paquetes y a la formulación de las correspondientes denuncias administrativas.
La picadura de tabaco, al estar catalogada como una de las denominadas labores del tabaco, constituye un producto estancado. Su producción y comercialización irregular vulneran tanto la normativa de Impuestos Especiales como la Ley de Ordenación del Mercado de Tabacos, generando un perjuicio económico para la Hacienda Pública y afectando al correcto funcionamiento del mercado regulado.
La Guardia Civil recuerda que el comercio ilícito de tabaco, además de su impacto fiscal, fomenta la competencia desleal y puede suponer riesgos para los consumidores, al no garantizarse la trazabilidad ni las condiciones sanitarias del producto. Por este motivo, continuará reforzando las labores de vigilancia y control en los canales de distribución más utilizados para este tipo de prácticas, especialmente en el ámbito del comercio electrónico y la paquetería.












































































