
Los investigadores acusan a los sospechosos de blanquear más de 2 millones de euros conseguido con el narcotráfico
Una operación conjunta entre la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha permitido desmantelar una organización criminal dedicada al tráfico de drogas mediante la importación de cocaína por vía marítima a través del puerto de Barcelona. Hay 13 detenidos y dos investigados más por los delitos de tráfico de drogas, organización criminal y blanqueo de capitales. La investigación se inició el 7 de octubre de 2024, cuando agentes de la Guardia Civil y funcionarios de Vigilancia Aduanera dieron el alto a un camión con remolque que trataba de extraer un contenedor del puerto de Barcelona.
Durante el control, los agentes observaron cómo el conductor cogía un teléfono móvil del salpicadero y parecía escribir un mensaje, y comprobaron que los precintos del contenedor estaban manipulados. Tras la apertura del contenedor, se localizaron varios sacos de rafia y bultos con 1.254 kg de cocaína envueltos en film transparente y distribuidos en 1.096 paquetes. Tras estos bultos se encontraban tres personas ocultas en el interior, que serían trabajadores del puerto encargados de acceder a los contenedores
Los agentes detuvieron al conductor y los otros tres sospechosos por un delito contra la salud pública. La investigación posterior permitió destapar una red criminal de narcotráfico que operaba a varios niveles: personas que aportaban los medios materiales (como el camión y el remolque), trabajadores portuarios, llamados “rescatadores”, que accedían a la terminal para hacerse con la droga escondida en los contenedores, y otros miembros encargados de gestionar el blanqueo del dinero.
En los registros del camionero detenido y de otro de los arrestados se encontraron 9.825 euros en efectivo, un dispositivo de detección de micrófonos y balizas, así como teléfonos móviles y documentación que fue analizada. El 30 de mayo de 2025 se arrestó a otras dos personas implicadas en la trama y se les encontró en sus viviendas 5.770 euros en efectivo y dos vehículos, además de información que llevó a detener a un estibador y a la persona encargada de facilitar la extracción del contenedor. También se investigó a otras dos personas por blanqueo de capitales. Se practicaron dos registros en los que se intervinieron 224.410 euros en efectivo, dispositivos móviles y de almacenamiento de datos, doce armas de fuego y un vehículo, además del bloqueo de diversas propiedades y cuentas bancarias.
El pasado 26 de enero los agentes detuvieron a otras cinco personas y registraron siete inmuebles y locales de la provincia de Barcelona, donde se incautaron 78.390 euros en efectivo, numerosos artículos de marcas de lujo, dos armas eléctricas tipo táser, munición de distinta clase, dispositivos móviles, dispositivos de almacenamiento de datos, documentación y cinco vehículos. También se acordó el bloqueo de nuevas cuentas bancarias y propiedades.
La organización blanqueaba el dinero obtenido del tráfico de droga mediante varios sistemas, como introducir grandes cantidades de efectivo en el sistema financiero de forma fraccionada, comprar vehículos de alta gama o crear negocios y sociedades con testaferros. Los investigadores remarcan que el dinero en efectivo de origen no justificado introducido en el sistema financiero legal por los sospechosos supera los 2,5 millones de euros. Además, la organización utilizaba de forma fraudulenta préstamos entre particulares para aparentar operaciones inmobiliarias sin desembolsos reales, en una operativa valorada en 500.000 euros.
Los investigadores también localizaron más de 300.000 euros en efectivo en domicilios de los detenidos y comprobaron que la red utilizaba sociedades puestas formalmente a nombre de terceras personas para ocultar su patrimonio. También se ha constatado el uso de criptoactivos para esconder ganancias procedentes del tráfico de drogas.
El año pasado los principales investigados reforzaron su presencia en la economía legal con proyectos empresariales en sectores como la restauración, sin movimientos bancarios que justificaran esas inversiones ni financiación de entidades financieras. En los registros se hallaron también relojes, bolsos, gafas y otros artículos de elevado valor. Hasta el momento, se han bloqueado más de 350.000 euros en cuentas bancarias.
En los registros también se localizaron doce armas de fuego, dos armas eléctricas tipo táser, joyas, artículos de lujo, abundante material electrónico y documentación. La Plaza 23 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona ordenó el ingreso en prisión provisional de las trece personas detenidas, todas ellas de nacionalidad española salvo una persona de origen moldavo.











































































