
Todos ellos integrantes de una organización criminal dedicada a las estafas a través del uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la comunicación). Este grupo se dedicaba a realizar estafas a través de una metodología de las nuevas tecnologías (smishing)
13 de julio de 2026.- La Guardia Civil de Valladolid, en el marco de la operación “OMAREDA” y durante la explotación de la misma, han procedido a la investigación de tres personas y a encausar judicialmente a otra persona más, de diferentes nacionalidades, con edades comprendidas entre 24 y 34 años como presuntos autores de varios delitos, delito de estafa, delito de blanqueo de capitales y delito de pertenencia a organización criminal, ubicados en diferentes provincias de la geografía española.
Se ha procedido a la investigación de tres personas en las localidades de Huelva, Barcelona y Ciudad Real, así como se ha localizado a otra persona residente en la localidad de Barcelona que ha sido encausada judicialmente.
La operación se inicio en junio de 2025, a raíz de la denuncia interpuesta por la jefa de administración de un conglomerado empresarial. La víctima fue alertada mediante una llamada telefónica del departamento de seguridad de su entidad bancaria, donde le cuestionaron la autoría de varias transferencias de fondos tanto a cuentas nacionales como internacionales (Reino Unido e Irlanda). Fue en ese preciso instante cuando la empleada detectó la ejecución ilícita de los movimientos bancarios, los cuales ascendían a un perjuicio patrimonial total de 545.920 euros.
Las investigaciones permitieron determinar que la red criminal utilizó técnicas muy avanzadas de ingeniería social y smishing para consumar el fraude. El engaño se basó en el envío de un mensaje de texto falso (SMS) diseñado detalladamente para aparecer camuflado dentro del hilo de comunicaciones legítimas de su entidad bancaria. El mensaje utilizaba un lenguaje técnico e institucional que alertaba de manera fraudulenta sobre una supuesta incidencia de seguridad logrando generar de forma artificial una alta apariencia de autenticidad y confianza institucional para enmascarar el ataque informático.
Mediante este entramado tecnológico, los miembros de la organización criminal lograron vulnerar las barreras de seguridad, accediendo de forma no consentida a la banca electrónica corporativa. Una vez dentro del sistema, los autores ejecutaron múltiples transferencias fraudulentas por el citado importe de 545.920€.
Las rápidas gestiones iniciales realizadas permitieron el bloqueo inmediato de varias de las transferencias emitidas y la retrocesión de parte de las operaciones fraudulentas. Consiguiendo la recuperación de 318.000€ del total defraudado.
La Guardia Civil abrió varias vías de actuación que permitió descubrir la compleja estructura financiera utilizada por la red. Los ciberdelincuentes diversificaron el desvío del dinero mediante transferencias tanto a cuentas bancarias con IBAN español como a entidades extranjeras. El pormenorizado análisis de las transferencias realizadas a cuentas bancarias nacionales permitió identificar y localizar a tres personas que figuraban como titulares de las cuentas receptoras de los fondos ilícitos.
Se puede concretar la participación de estos tres individuos, con residencia en distintas localidades, en labores de "mula económica". Estas personas operaban como intermediarios clave entre la organización criminal y el sistema financiero legal, prestando sus cuentas bancarias legítimas para recibir los fondos de las víctimas y realizar movimientos consecutivos orientados a "limpiar" el dinero y ocultar su origen delictivo.
Entre los investigados, se detectó que uno de ellos era el encargado específico de romper el rastro digital del dinero mediante la retirada física de efectivo en cajeros automáticos, dificultando así el rastreo policial.
Asimismo, las gestiones realizadas determinaron la existencia de una cuarta persona, cuyo rol consistía en la gestión operativa y el control digital, a través de banca online, de una de las cuentas instrumentales donde se centralizaban las transferencias fraudulentas. Esta persona ha sido localizada y encausada judicialmente.
Para las investigaciones se ha contado con el apoyo de otras Unidades como la Unidad Orgánica de Policía Judicial Equipo @ Manresa (Barcelona), Equipo @ Ciudad Real y Equipo @ Huelva.
La Guardia Civil de Valladolid ha instruido las diligencias que han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción nº 1 de Valladolid.











































































